Walter Roldán se mostró de acuerdo con crear una tasa de seguridad.
A menos de 10 días de que venza el plazo, ya extendido, para que el presupuesto municipal del 2012 llegue a manos de los concejales, los esfuerzos técnicos del área económica están dedicados casi exclusivamente a la determinación del cálculo de recursos y gastos. Así, se espera que la parte más espinosa del paquete económico con que el gobierno piensa cerrar el año, la reforma tributaria, tenga que esperar su turno hasta entrado el mes de diciembre.
El concejal oficialista Walter Roldán, presidente de la comisión de Hacienda del Concejo Deliberante, adelantó que, seguramente, la ordenanza tarifaria para el año que viene se tratará después de aprobado el presupuesto y no en forma conjunta, como se especulaba en las últimas semanas.
“El 90 por ciento de los funcionarios del Ejecutivo están dedicados al presupuesto, recién después se presentará la tarifaria”, sostuvo Roldán.
El edil oficialista admitió, de todos modos, que “se están replanteando los pequeños ajustes” que rondaban la mente de los funcionarios desde antes de las elecciones de octubre. De hecho, el propio intendente Humberto Zúccaro había anticipado que, por primera vez desde el 2003, podría haber un retoque en la tasa de Mantenimiento de la Red Vial y Servicios Generales, más conocida por su antiguo nombre de ABL.
Pero de las elecciones a esta parte se produjo un hecho que hizo modificar las expectativas al Municipio: el anuncio por parte del Gobierno nacional de la eliminación de los subsidios al consumo de energía que comenzará por los sectores de altos ingresos pero que se irá extendiendo en los próximos meses hacia abajo.
“La quita de subsidios va a repercutir en la clase media y se sabe que lo último que se paga son los impuestos municipales”, sostuvo Roldán.
En debate
Por el momento, el debate acerca de por dónde pasará un eventual reajuste de las tasas se está dando puertas adentro del gabinete. Y los números que se manejan son un tabú que nadie se atreve a violar.
De todos modos, Roldán adelantó que uno de los sectores que podría sufrir una presión tributaria extra sería el de los propietarios de lotes baldíos, sobre todo los que no tengan mantenimiento adecuado.
“Como Pilar se convirtió en una marca, hay mucha gente que invirtió en terrenos esperando una oportunidad de negocios, pero mientras tanto no lo mantienen ni le cortan el pasto. Ahí quiere apuntar el intendente”, sostuvo Roldán.
La medida, de todos modos, tiene más un fin disuasorio que económico, ya que el monto recaudado por un ajuste a ese sector no sería demasiado relevante para un presupuesto de 500 millones como el que prevé Pilar para el 2012.
Por eso, la mayor discusión pasa hoy por la posibilidad de crear una tasa de seguridad, el corazón de la reforma ideada por Zúccaro, que quedó en duda tras el sacudón que significó el retiro de los subsidios al sector sobre el que estaban puestas las mayores expectativas de recaudación: el de los countries y barrios cerrados.
“Yo soy de los que creen que hay que crear la tasa. El Servicio de Apoyo Policial (la patrulla de prevención creada por la Comuna) insume muchos recursos y hay que equilibrara económicamente”, sostuvo Roldán.
De todos modos, aclaró que la decisión final del intendente Humberto Zúccaro, quien daría a conocer el proyecto hacia principios del mes de diciembre próximo.
500 millones
Es la cifra en torno la que rondaría el presupuesto municipal para el 2012. Se trata de un cálculo conservador, similar al previsto para el año en curso.
Esa cifra incluiría también los fondos nacionales y provinciales afectados a obras públicas específicas.
