Apuestan a un sacerdote para mediar entre Del Viso y Alberti

Es el párroco albertino, Tomás Llorente. De ser un duro defensor de las actuales fronteras, se convirtió en una carta de diálogo. En el Concejo no descartan derogar la ordenanza que fija los límites.

martes, 22 de noviembre de 2011 · 00:00

 

Del Viso, Alberti y los concejales apuestan a que Tomás Llorente destrabe el diálogo.

 

El cura Tomás Llorente, una de las figuras más emblemáticas de la localidad de Manuel Alberti, podría convertirse en una suerte de facilitador del diálogo entre sus vecinos y los de Del Viso para tratar de llegar a un acuerdo en la ardua discusión por los límites entre ambas localidades.

La propuesta había sido formulada por los propios delvisenses, lo que no deja de llamar la atención, ya que Llorente estaba enrolado en las filas de los defensores de las actuales fronteras que benefician a su localidad.

Ahora, el Concejo Deliberante, a instancias de una de las fracciones en las que se divide el frente albertino, también impulsa la figura del sacerdote como mediador del conflicto.

La presidenta de la comisión de Legislación del Concejo, Marcela Campagnoli, entabló contacto con Llorente a instancias de la concejal electa por el oficialismo Ana Sequeira, habitante y miembro de la Junta Vecinal de Manuel Alberti.

La idea es que el sacerdote consiga lo que las comisiones de ambos lados vienen intentando desde hace meses, fracaso tras fracaso: una reunión en la que ambas partes puedan exponer sus posturas y conseguir algún tipo de acercamiento.

 

¿Sin ordenanza?

Por el momento, el proyecto limítrofe planteado por Del Viso avanza a paso lento dentro del Concejo, donde aún no tiene miras de salir de la comisión de Legislación para llegar al recinto.

Es la iniciativa que propone el pase a Del Viso de los barrios El Rocío, Altos del Pilar, Falcón y William Morris, Ayres de Pilar, Armenia, Highland Park, Bermudas, Green Park,  Princess, Las Beatrices y Maribon, actualmente del lado de Alberti, según la ordenanza 176 del año 2000.

Esa norma, atacada por los delvisenses, podría llegar a convertirse en una variable para destrabar el conflicto en caso de que no haya acuerdo vecinal.

Según confió Campagnoli, dentro del Concejo habría cierto grado de consenso para derogar la ordenanza por vicios de origen.

De hecho, señalan que no hubo instancias de participación comunitaria en el proceso de su aprobación, algo que es obligatorio por la ley provincial de tierras.

De todos modos, en caso de que la actual ordenanza se derogase, el problema no quedaría resuelto. Más bien, se profundizaría. Es que bajo ese supuesto, ambas localidades quedarían sin límites fijos que las dividan, una instancia que debería resolverse en el corto plazo con las discusiones que eso implicaría.

Por ahora, sin embargo, la intención sigue siendo alcanzar un diálogo que demostró ser arduo pero no imposible. Y la imagen de la Iglesia detrás de la figura de Llorente parece ser la apuesta.

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