Testimonio

“Si la justicia hubiera actuado se podrían haber evitado estas muertes”

Viviana Altamirano desapareció en 2004, cuando tenía 21 años. Su ropa apareció junto a la casa de la madre del descuartizador Lorenzo Duarte. La causa fue archivada pero su familia pide que la reabran.
viernes, 31 de enero de 2020 · 12:44

El 28 de abril de 2004, Viviana Altamirano, de 21 años, fue secuestrada a pocas cuadras de su casa en el barrio Las Tunas en la localidad de General Pacheco, Tigre. Más de 15 años pasaron y nada se sabe de ella pero su madre apunta a quien por entonces era su vecino, el femicida Esteban Lorenzo Duarte, como el responsable de su desaparición.

Entrevistada por El Diario, Nidia Noemí Altamirano relató la intensa lucha que comenzó en 2004 para lograr esclarecer en qué circunstancias desapareció su hija. Aunque nunca dejó de exigirle respuestas a la Justicia, estas, aún con pruebas, todavía no llegaron.

Durante estos 15 años, Duarte asesinó a al menos dos mujeres. La primera de ellas, en 2005, era su concubina que estaba embarazada. La segunda víctima fue Antonia Acosta Brizuela, de 55 años y con quien contrajo matrimonio en noviembre del 2019, cuyos restos descuartizados aparecieron en inmediaciones de la estación ferroviaria de Villa Astolfi y en una vivienda de José C. Paz.

“Mi hija desapareció justo en la esquina de la casa de él, en Arévalo y Humboldt, de Las Tunas, y la ropa que vestía ese día la encontraron al lado de la casa de la mamá, en una quinta de Del Viso. El primer y único acusado fue él y lo liberaron por falta de mérito aun cuando encontraron la ropa de Viviana”, contó con angustia Altamirano.

A Duarte lo conocía de toda la vida, era compañero de colegio de uno de sus hermanos y vecino en el barrio Las Tunas, de General Pacheco, y aunque de chico “parecía normal” cuando su hija desapareció, no lo dudó y apuntó contra el hombre que ya contaba con causas por pirata del asfalto, robo, hurto y violación, entre otras.

Los años fueron pasando y el cuerpo de Viviana nunca apareció por lo que su madre no descarta que pueda haber sido víctima de trata de personas. Más allá de que el dolor la acompaña desde aquel 28 de abril, las heridas volvieron a sangrar cuando se enteró que el hombre se había quitado la vida tras asesinar y descuartizar a Brizuela.

“Jamás pagó por la desaparición de mi hija y contó con toda la complicidad de las autoridades de turno. Lo que pido es que no quede impune saber la verdad de lo que pasó. Es momento de que los que no quisieron hablar lo hagan. Nunca pude saber qué pasó con Viviana”, declaró la mujer.

Y agregó: “No se consigue consuelo al saber de la impunidad que existe en nuestro país respecto a las situaciones de violencia de género. A mi hija nadie la buscó, sabiendo que estaba identificado el psicópata que la desapareció. La Justicia fue cómplice”.

Finalmente, con dolor e impotencia, concluyó: “Por la impericia de la justicia, la causa se cajoneó. Se podrían haber evitado estas muertes”.

Hoy, Nidia Altamirano se acercó a la fiscalía de Pacheco para reclamar que reabran la causa por la desaparición de su hija a poco de cumplirse 16 años de la última vez que la vio con vida.

Misterio

Además de Viviana Altamirano, hay otra mujer oriunda de González Catán desaparecida. Se trata de María Mercedes Gauto, de 46 años, que fue pareja de Duarte y se contactó por última vez con su familia en agosto del 2019.

Asimismo, hay una denuncia por la desaparición de un hombre que era quien sacaba a Duarte de la cárcel durante sus salidas transitorias.

 

 

 

 

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