Ese lunes, una médica fue hallada sin vida en el interior del Hospital Universitario Austral (HUA). Si bien se investigan las causas, en las últimas horas se conocieron más detalles que podrían llevar a la resolución del hecho: al ser encontrada sin vida en uno de los baños del nosocomio, la mujer tenía consigo un frasco y una jeringa.
De acuerdo a los partes oficiales, la policía arribó al Austral tras un llamado al 911 que indicaba que allí se había encontrado sin vida a una mujer.
Todo comenzó el domingo cerca de las 22, cuando una médica de guardia de terapia intensiva avisó a las autoridades del sector que había encontrado una cartera roja, dentro de la cual se escuchaba sonar insistentemente un teléfono celular.
Al abrirla, vieron que se eran las pertenencias de Carolina Borth Feitosa, profesional que había ingresado en la mañana del sábado para realizar una guardia de prácticas. Al llamar al celular que intentaba contactarse con la médica por ese momento desaparecida, la persona que la llamaba resultó ser la niñera, preocupada porque su empleadora aún no había llegado al domicilio.
Ante esta situación, se ordenó una búsqueda en la totalidad del edificio, encontrando finalmente el cuerpo de la médica en uno de los baños que están frente a los consultorios del segundo piso.
Borth estaba sentada en uno de los inodoros, vestida con su ambo turquesa. En su mano izquierda poseía un frasco de suero transparente con un líquido en el interior, y una etiqueta que decía “Sedoanalgesia”; y en su mano derecha una jeringa, colocándola en el frasco de suero antes mencionado.
La causa está caratulada como “Averiguación de causal de muerte” e interviene la UFI Nº 3, a cargo de María Inés Domínguez.
En cuanto al perfil de la fallecida, la mujer había fundado junto a una colega una firma dedicada a la medicina estética (también trabajó un tiempo en Fleni). De acuerdo a las fuentes consultadas, planeaba volver a EE.UU., donde estaría viviendo su marido, una vez terminada su rotación.
Lo cierto es que tenía dos hijos, con los que estaba viviendo en una casa del Club Argentino de Golf, en José C. Paz.




