Un matrimonio del barrio Agustoni sufrió un violento robo en la tarde de ayer, pasadas las 19, cuando tres delincuentes con armas de fuego y cuchillos ingresaron a su vivienda ubicada sobre la calle Ecuador y, tras reducirlos, huyeron con dinero en efectivo y alhajas.
De acuerdo a lo que relató Adriana, una de las víctimas, estaba con su marido en su casa cuando escucharon un ruido. Pensando que era un hombre que venía a traerles unos muebles, su esposo abrió apenas la puerta y enseguida los delincuentes los empujaron e ingresaron a la casa.
“Saltaron la reja que tiene unos dos metros, apenas mi marido abrió un poco la puerta para asomarse y ver, nos empujaron para adentro, nos ataron con los cables que cortaron de algunos electrodomésticos, a él a un sillón y a mí a una silla. Revolvieron todo, dieron vuelta todos los muebles buscando plata, les dimos lo que teníamos que no era mucho y algunas cositas de oro mías pero seguían insistiendo con que querían más plata”, contó la mujer, todavía con miedo.
Después de 40 minutos revolviendo todo y advirtiendo al matrimonio dueño de casa de que si encontraban más plata la iban a pasar muy mal, uno de los ladrones incluso llegó a acostarse en la cama de los propietarios, mientras que otro les abrió la heladera.
“El que se acostó en nuestra cama nos decía `qué lindo sería dormir en un colchón así´, mientras otro nos abrió la heladera y se comió un salame”, agregó la vecina de Agustoni.
Asustada de que llegue su hija con su nieto, la mujer les pidió a los tres hombres que por favor se fueran, que estaba por llegar un hombre a traerles unos muebles. Finalmente, tras llevarlos a un baño, atarlos y encerrarlos, los malvivientes huyeron sin problemas.
Inacción
“Cuando escuchamos que se habían ido salimos del baño y quisimos llamar a la policía. No solo que en los primeros intentos no nos atendieron, sino que una vez que lo hicieron el patrullero tardó 40 minutos en llegar”, relató Adriana que incluso llegó a descompensarse. En este caso, llamaron a una ambulancia, pero todavía la está esperando.
Además, entre los elementos que se llevaron los ladrones, está el arma del dueño de la casa. Aunque intentaron denunciar el hecho, en el destacamento de Agustoni no pudieron tomarles la denuncia porque no les andaba la fotocopiadora para fotocopiar la tarjeta del arma.
Tanto para este matrimonio como para muchos de los vecinos de Agustoni, “entrar y salir de nuestras casas es una odisea”.
“Unos meses atrás vino el intendente y tuvo una reunión con algunos vecinos, en ese momento poco más que aseguró que esto iba a ser Dinseylandia, y la verdad es que está cada vez peor el tema. Yo lo que me preguntó es cuánto tiempo más van a tardar en organizarse, están hace tres años, ya me tienen harta con lo de la herencia”, manifestó la mujer.
Ahora están con miedo, hace 36 años viven en el mismo lugar, pero no descartan la posibilidad de poner en alquiler la casa que ocuparon gran parte de su vida para mudarse a algún lugar en el que, al menos, puedan vivir tranquilos.