Un ataque a balazos tuvo lugar ayer en Manuel Alberti, a plena luz del día, resultando heridos dos jóvenes a los que venían persiguiendo desde un auto. A su vez, una familia que quedó atrapada entre las balas se salvó de milagro. Ocurrió en la calle San Martín, mientras varios integrantes de una familia estaban en la vereda, colocando una ventana en el frente de su vivienda. En ese momento, se acercaron dos jóvenes corriendo desesperados. Melisa, una de las habitantes de la casa, estaba en ese momento en la vereda: “Uno me agarró y me pidió por favor entrar a mi casa, yo le pedí por favor que no entre y se metió igual en el porche”, relató.
Al instante, al lugar llegó un Fiat Palio blanco y vidrios polarizados, a alta velocidad. “Bajaron dos chicos altos, morochos, delgados, con armas y empezaron los disparos –afirmó Melisa-. Salimos corriendo, en la esquina de mi casa empecé a gritar y salieron los vecinos. En casa quedó un amigo albañil trabando la puerta, sino hubiesen entrado a mi casa y se tiroteaban adentro”.
“La policía vino enseguida, la ambulancia minutos más tarde. Los vecinos salieron a solidarizarse con lo que nos estaba pasando”, expresó la joven, aún conmocionada.
Según lo que pudo recabar, “son chicos que viven cerca, por lo que escuchamos. Habría sido un ajuste de cuentas, pero no conozco a los perseguidos ni a los que iban en auto”. Y agregó: “Gracias a Dios estamos todos bien, pero asustados por toda la situación”.



