El de ayer no iba a ser un día más en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 3 de Morón, a cargo del magistrado Néstor Barral. Estaba prevista la presentación de María Isabel Santos Caballero, la viuda de Pablo Escobar Gaviria, conocido como “El Patrón del Mal” y, en su momento, uno de los narcotraficantes más peligrosos, para ser indagada por el delito de lavado de dinero. Pero la mujer, por medio de sus abogados defensores, pidió postergar la audiencia. Lo mismo hicieron los otros dos imputados, su hijo, Juan Sebastián Marroquín Santos y el ex jugador de Boca Juniors Mauricio “Chicho” Serna.
El juez federal Barral hizo lugar al pedido de las defensas y postergó las declaraciones indagatorias. Serna debía declarar hoy y Marroquín Santos el lunes 14 de este mes. No se fijaron las nuevas fechas de audiencia.
Según explicaron las fuentes judiciales consultadas, Santos Caballero y Serna pidieron la postergación para interiorizarse sobre la causa y Maroquín Santos porque se encuentra de viaje.
Los imputados están sospechados de haber prestado “colaboración esencial” para que el ciudadano colombiano José Piedrahita Ceballos, detenido en su país natal a la espera de ser extraditado a la Argentina y a los Estados Unidos, y el abogado y empresario argentino Mateo Corvo Dolcet llevaran a cabo una operatoria de lavado de activos en la Argentina.
Piedrahita Ceballos, según el expediente judicial, fue integrante del temible Cartel de Cali, liderado por los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela. La organización criminal habría traficado desde Colombia a los Estados Unidos, entre 1986 y 1996, 200.000 kilos de cocaína. Fue detenido en septiembre pasado en Colombia en operativos simultáneo a los que hacia la Gendarmería Nacional en la Argentina.



