Al
cumplirse cinco años de su asesinato, familiares, amigos y vecinos de Carla
Milens se reunieron ayer en el monolito que recuerda a las víctimas de la
inseguridad (ubicado junto al tanque de agua), para homenajear a la joven y pedir justicia, ya que el caso
continúa impune.
"No
quisiera que nadie más coloque una plaqueta acá”, expresó Claudio Milens, papá
de Carla, quien al momento de morir acababa de cumplir 19 años.
En el
lugar se colocaron placas conmemorativas, e incluso dijo unas palabras el Padre
Gabriel, de la parroquia del barrio San Jorge, quien dijo que "tenemos que
superar la indiferencia y el miedo”. Además, se recordaron otros casos
ocurridos en el distrito.
Impunidad
El 12
de junio de 2011 –días más tarde de otro femicidio, el de Yanina Lovera-, un
nuevo caso conmovió a la sociedad: Carla Milens, de 19 años, fue encontrada
muerta en una obra abandonada, cerca de su casa del barrio El Manantial.
Insólitamente,
horas más tarde del hallazgo, desde el Municipio se ordenó demoler el sitio
donde se encontró el cuerpo, situación que para los familiares de Carla,
resulta al menos sospechoso. Así, quedó borrada para siempre la escena del crimen,
algo fundamental para toda investigación.
Días
después del crimen fueron demorados tres adolescentes vecinos de la víctima,
pero fueron liberados casi de inmediato por falta de mérito.
Ayer se
cumplieron cinco años sin que se haya avanzado en la causa.