Correo de lectores

miércoles, 25 de marzo de 2020 · 08:03

Un barrio que hace todo al revés 

Sr. Director: 
Me dirijo a ustedes a fin de hacer saber lo siguiente. En mi barrio Club de Campo Los Quinchos, Fátima (Administración San Jorge, Sergio Jorge) no dejan entrar al repartidor de agua. Nos hacen caminar por el barrio hasta la garita, dejar los bidones a la guardia (está sin protección, guantes) toca los bidones y los pone en el piso.
No pasó el recolector de basura, nos hacen ir a la entrada del barrio a tirar la basura en un tacho gigante sucio que tocan todos los vecinos provocando algo súper infeccioso.
O sea, nos hacen transitar por el barrio cuando no se puede. No dejan pasar delivery de comida o supermercado. Entiendo la cuarentena pero esto que hacen no es lo que dice el DNUA ni el decreto de Pilar. Por otro lado, yo soy azafata de Aerolíneas Argentinas y estoy haciendo los vuelos de repatriación, no me dejaban salir del barrio, y cuando vuelvo de los vuelos dentro del remís de libre circulación me obligan a bajar en la puerta del barrio e ir caminando a mi domicilio, exponiendo yo a todos los demás con las bacterias que yo podría traer en mi uniforme y demás.
Obvio, yo en mi domicilio tomo los recaudos. Pero no me parece algo lógico que nos estén haciendo caminar, tirar la basura y que no se brinden los servicios esenciales. Quiero saber dónde se realiza la denuncia correspondiente. Gracias.

Julieta Alderoqui.

 

La ley debe ser pareja para todos

Sr. Director: 
Una clienta nos advirtió que las demás casas de comidas de Derqui no están cerradas. A nosotros, personal policial nos dijo que a las 20hs tenía que estar cerrado. Compartí el informe con las nuevas excepciones realizadas y está permitido que trabajemos con delivery.
No sé por qué la policía nos vino a decir que cerremos y a los demás comercios no. Estaremos averiguando cómo seguir ya que la ley no es pareja para todos. De lo escrito me hago responsable. Tengo las capturas de los comercios que si están trabajando y los testigos de que a nosotros nos vino un patrullero con dos policías a decirnos que cerremos a las 8 y que no podía el delivery repartir. Trabajamos con alimentos y envíos. Estamos contemplados como trabajo permitido.

Rocío Isabel Galván.