El alto acatamiento del paro docente de ayer, muestra el repudio de los trabajadores docentes a la política de hostilidad del gobierno provincial. Se trata de una misérrima oferta del 21% de aumento salarial cuando la inflación anual se proyecta por encima del 27%. El gobierno ha llevado adelante descuentos compulsivos a la docencia para doblegar su reclamo, estamos ante un nuevo ataque a la educación pública. Como lo hacen con la limitación del cupo para comedores escolares que tantos niños sufren en Pilar. Así como sufren el frío, donde son los mismos docentes quienes deben llevar sus estufas a las escuelas por la falta de calefacción, mientras los chicos llegan hasta descomponerse del frio, como sucedió la semana anterior en la Escuela 7 de Derqui.



