Eduardo Bravo + amigos
Horario: el próximo domingo, desde las 12. Lugar: El Caburé (Avenida Pacheco 1255, Presidente Derqui). Entrada: 20 pesos.
por Fernando Vartorelli
“Soy un humilde trabajador que le pone el pecho a la vida y a la música”, apuntó Eduardo Enrique Bravo (58), quien este fin de semana se rodeará de artistas amigos para presentar su más reciente producción discográfica, en la que saca a relucir su pasta de recitador. El domingo, a partir del mediodía, las puertas de El Caburé (Avenida Pacheco 1255, Derqui) se abrirán a aquellos que deseen disfrutar de una jornada de folclore, chamamé y cumbia.
“Páginas del corazón” se titula el nuevo álbum (el séptimo de su cosecha) que grabó este folclorista derquino, siempre escoltado por la guitarra del maestro Ramón Núñez. El show se completará con la actuación de Juan José y su Conjunto, Marito León y Los Laiteños.
La conexión de Eduardo con la música se hizo fuerte en su juventud, cuando despuntaba el vicio con las milongas. Pero hace tres años, al darse cuenta que su voz ya no le daba para cantar, decidió volcarse al recitado, escribiendo letras como “Carta para un hijo perdido”, uno de sus temas que hasta el día de hoy sigue interpretando en cada escenario que pisa.
“Soy un decidor que trato de informar sobre las cosas buenas, pero también de avisar que pueden equivocarse, y que está la posibilidad de volver y ser mejores personas. Mi obra está vinculada a la familia, siempre con la intención de ayudar a los demás”, manifestó el derquino, quien incentivado por Ramón Núñez –a quien considera su maestro–, se animó a dar los primeros pasos en este camino tan particular que tiene el género folclórico.
Su debut como recitador se dio casi de casualidad, cuando fue invitado a presentarse en una radio de la zona. A partir de ahí nunca paró, Eduardo forjó una carrera que incluye 7 discos y actuaciones en Campana, Zárate, Escobar, Los Cardales, Merlo y Mar del Plata.
Historias
Aunque fue editado recientemente, “Páginas del corazón” es un álbum que le está dando muchas satisfacciones a Eduardo, como la que vivió el fin de semana pasado en una peña en “La Feliz”, donde tuvo un recibimiento inigualable. “El público me hizo llorar con sus aplausos y el cariño que me demostraba. Fue muy conmovedor, nunca en la vida me pasó algo así”, añadió este remisero, que alguna vez supo trabajar en hornos de ladrillos.
Al hablar sobre su nueva creación junto al maestro Ramón Núñez, el derquino apuntó que son todas letras de propia autoría, en las que da a conocer historias verídicas que vivió en carne propia, además de algunas que vio pasar y otras que le contaron. “Son temas vinculados a la familia, el tiempo de trabajo y los golpes de la vida”, explicó a El Diario.
Así es como en “Páginas del corazón” hay lugar para el respeto entre amigos (“Anoche soñé contigo”), los gratos recuerdos (“Tiempo de juventud”) e incluso algunos placeres cotidianos (“Mi viejo mate”). Además, y tal como suele hacer en cada uno de sus trabajos discográficos, el derquino incluyó un tema (“Por qué tardó tanto”) dedicado a su padre.
Pero el tema principal del CD es “Vos sabés abuelo”, que por tercera vez Eduardo registra en un disco. “Es un recitado que llega mucho al corazón de la gente, por eso siempre lo piden en mis actuaciones. Es una trama que muestra la realidad de muchos abuelos, a los que maltratamos, dejamos solos y no les damos el cariño que necesitan”, manifestó.
- ¿Qué siente cada vez que sube a un escenario a compartir estas historias tan suyas?
- Esto es un poco mi vida. Es una sensación única, siento que se me eriza el cuerpo, más aún cuando recibo el aplauso y el agradecimiento de la gente por mi mensaje.
Un deseo
Admirador de José Larralde (“me gusta su estilo y el hecho que nunca cambió su forma de cantar ni de recitar”, añadió), Eduardo Enrique Bravo se mostró feliz por los frutos que le está dando su carrera de recitador. “Pienso que a la gente hay que llevarle un mensaje alentador. La clave está en ver la vida con otros ojos”, destacó a El Diario.
A su vez, el decidor derquino añadió: “Según dicen, soy uno de los últimos recitadores que queda en la zona, así que no quiero que se muera esto que hago. Mi deseo es que se haga fuerte, que nuestra cultura sea un bastón en el que nos podamos afirmar todos”.
