Milagrosa recuperación

miércoles, 5 de septiembre de 2012 · 00:00

 

El caso conmueve a Villa Rosa, pero en especial a Susana y Estela Sosa, caras visibles del Jagüel de María. Es que las mujeres no salen de su asombro y aún no pueden explicar cómo Rocío Polanco, quien nació hace 12 años con un cuadro de meningocele e hidrocefalia, que posee la espina bífida y escoliosis, pudo surcar la muerte para regresar al hogar donde se ha criado desde muy chica.

“Desde que tenía tres años que los médicos nos decían que no iba a vivir más de tres meses”, contó emocionada Susana “La negra” Sosa, sobre la delicada situación por la que viene transitando desde pequeña, tanto las dos mujeres como Rocío.

Todo comenzó el 9 de agosto pasado, cuando la chiquita comenzó a manifestar un cuadro de insuficiencia respiratoria, que preocupó a todo el hogar. Días atrás había sufrido neumonitis, una enfermedad que no había tenido en los últimos 6 años, pero que empujó a que aquella noche fuera trasladada de urgencia al hospital Falcón de Del Viso, donde arribó con un cuadro de infección generalizada y donde fue atendida con sumo cuidado.

Al día siguiente, el viernes 10, fue llevada al hospital Sor María Ludovica de la ciudad de La Plata. Allí, los médicos se encontraron que difícilmente podrían operar a la niña y punzarla para extraerle líquido debido a que su cuerpito posiblemente no aguantaría la anestesia. “El domingo ya estaba mal y ahora la está luchando terriblemente. Está en manos de los médicos y de Dios”, había explicado Susana Sosa a El Diario en aquellos días en que hasta le hicieron la unción de los enfermos. “La luchamos 10 años con ella y siempre salió adelante”, se había mostrado esperanzada la mujer.

Según el testimonio de la mujer, la niña les comentó en varias oportunidades que una dama vestida de blanco se le acercó mientras se encontraba sola en la habitación de la terapia intensiva en el hospital en La Plata y le pidió que se levantara. “Los médicos están muy asombrados”, agregó la mujer que permaneció todo este tiempo a su lado.

Finalmente el 17 de agosto Rocío reaccionó y comenzó su evolución hasta que fue dada de alta el último sábado, regresando al Jagüel de María. “Estoy muy agradecida y súper emocionada”, confesó Estela Sosa sobre la niña que no tuvo que ser operada, y que continuará viajando periódicamente a La Plata para realizarle estudios y seguir con su evolución.

 

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