Felipe García Maure: la eternidad de las palabras

Con 87 años y privado de la vista, publicó “El tapado de la patria”, la novela que empezó a escribir hace tres décadas. Mientras recuerda sus años como tonelero en Mendoza se describe como “una fábrica de cuentos”.
jueves, 3 de mayo de 2012 · 00:00

por Victor Koprivsek

 

Escondidos entre los barrios, Monterrey, El Triángulo, Toro, hay destellos que iluminan la identidad del pueblo, que le dan forma a lo que somos y anhelamos ser.

Felipe Mauricio García Maure es mendocino, fabricaba antiguos toneles de madera donde se conservaba el vino, llegó a Derqui hace más de 30 años y hoy, con 87 abriles, pudo cumplir el sueño de su vida, publicar su primera novela: “El tapado de la patria”.

Según su vecina Mabel, fue un famoso tonelero “de los tiempos en que el vino y las aceitunas se almacenaban en grandes barriles de madera”, asegura.

Hoy el hombre pasa los días en la tranquilidad de su hogar.

“Este rancho lo planté hace más de treinta años y aquí me quedé”, dice Felipe haciendo referencia a su casa ubicada en el barrio Monterrey.

“Tengo un oficio muy hermoso, soy tonelero, trabajé en las bodegas donde envasaban el vino; he hecho barriles que iban desde 10 litros hasta 8.000”, se enorgullece de su labor.

“Recuerdo cuando estaba en “El globo o Tomba”, éramos como 70, había gente de todas las nacionalidades: rusos, yugoslavos, italianos, españoles, chilenos y argentinos; uno pasaba la vida como si fuera el paraíso, entre canciones y bromas, si hay veces que todavía sueño que trabajo la madera”, comparte.

Además confiesa que desde muy chico tuvo un fuerte acercamiento a la literatura y sobre todo ha sido un gran lector.

“Siempre me destaqué en el estudio, pero mis padres eran

de condición muy humilde y eso hizo que dejara en 2º año la escuela de artes y oficios”.

Cierta vez, trabajando en su taller, se le quemó la carpeta que contenía todos sus cuentos. “Ese día me enojé tanto que dije: no escribo más; lo único que se salvó fue “El tapado de la patria”, una novela que estaba escribiendo y quedó por la mitad, fijate vos que después de 30 años he venido a terminarla”, sonríe.

En el 2005 obtuvo un premio otorgado por la Casa de la Cultura Lola Mora de Presidente Derqui, por su obra “El peludo”.

“Tengo una fábrica de cuentos en la cabeza”, asegura mientras prepara un dispositivo que le facilita la escritura, ya que hace algunos años perdió la vista.

Pero sin dejarse amedrentar por ese obstáculo, pudo publicar a través de Ediciones El Bodegón, su primer libro, justamente aquella novela que tardó tres décadas en terminar.

“Antiguamente los tesoros del gobierno se escondían bajo tierra por temor a los saqueos, por eso se los llamaba tapados”, ilustra el autor en referencia al título de su obra, que relata las aventuras de un joven que se enroló en el Ejército del Norte para buscar un fabuloso botín. Un relato fantástico con pinceladas de historia, situado en 1810.

Ya con una obra encima, el autor no vidente se animó a salir al ruedo y el pasado jueves 26 de abril se presentó en el evento de “Autores Locales”, donde compartió la mesa con Manuel Vázquez, Alejandro Lafourcade, José Cuello, José Benítez y otro escritor derquino, Aguila Azul.

El encuentro se realizó frente a la librería Matute Libros, ubicada dentro del Shopping Pilar Point, donde aquellos interesados pueden conseguir el libro de Felipe, quien deslumbró a los presentes con su relato y entusiasmo.

Felipe García Maure (así firma las obras en homenaje a su madre), un mendocino de ley que con ayuda de su ahijada Vanesa y su vecina Negrita, continúa transitando la vida entre la añoranza de la madera y la eternidad de las palabras.

 

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