CORREO DE LECTORES
Nunca más violencia en las escuelas
Sr. Director:
Con referencia a la nota de la madre que incendió la preceptoría de la secundaria que funciona en la Escuela Primaria Nº 15 de Derqui, vale la aclaración: la secundaria que funciona allí no es la Nº 16 (como se indica entre paréntesis) sino la Secundaria Nº 14.
Como director de la Escuela de Educación Secundaria Nº 16 “Ma. Claudia Falcone” (que funcionamos en el 1er. Piso de la Escuela Nº 20), exijo la rectificación de este error.
No obstante, me solidarizo con el personal de la escuela incendiada y pongo sobre el tapete la falta de vacantes en los superpoblados servicios de educación secundaria y el malestar que tiene la sociedad cuando decimos “no puedo anotar más chicos”, puesto que faltan aulas, mobiliario. Además, el desastroso estado edilicio de escuelas (techos que se llueven, cielorrasos que se caen, paredes que se electrifican, falta de iluminación, falta de aulas y de mobiliario, etc.), como el caso de la nuestra (donde dos personas hacemos el trabajo de 10 y la gente no lo quiere entender y he sido víctima de amenazas a causa de esto). La gente no comprende que uno como directivo “no es una farmacia de turno” que atiende las 24hs. No entiende que uno tiene una vida fuera de la escuela y que muchos hemos dejado la salud en las escuelas y donado miles de horas no rentadas.
Ante las negativas, buscan a través de “palancas políticas” presionar a los directores para que los alumnos sean inscriptos (y cobrar la asignación por Escolaridad o por Hijo) o que pasen de año.
Personalmente, soy vecino viejo de Presidente Derqui y todos saben cuál es mi militancia, pero nunca la he mezclado con la actividad escolar, y por ello es muy feo cuando me dicen “si usted no lo anota a mi hijo voy a hablar con Fulano o Mengano del Consejo Escolar”, o peor aún “yo sé donde usted vive”, “yo sé a qué escuela va su hijo”.
¿A esto debemos estar sometidos los docentes? ¿Es justo desde lo humano? Cuando un padre o un chico tienen problemas al primer lugar que recurren es a la escuela y uno abre su corazón, sus puertas y tiende su mano. Existen escuelas superpobladas y falta mucho personal, sobre todo en los puestos de dirección (vicedirectores, secretarios, jefes de preceptores, etc.). Hay escuelas como la afectada o como la que me toca conducir por ahora, que necesitan presencia permanente de un director, un vice, un secretario, un jefe de preceptores, independientemente de la cantidad de alumnos, puesto que están en zonas de “alto riesgo social”. Y esto uno lo conoce por 6 o 7 años continuo y sostenido.
Las tizas no se manchan y las escuelas no se queman. Nunca más violencia en las escuelas. Seguramente después de estas líneas se me sancionará por poner en evidencia los fallos del sistema educativo. Pero como docente no puedo callar.
Cordialmente. Prof. Ángel Grattone (ees16falcone@yahoo.com.ar)
N. de la R.: El error sobre el número de la escuela se publicó en la edición digital y luego fue corregido. De todas maneras pedimos disculpas por esa falla inicial.
Feliz cumpleaños paleando barro
Sr. Director:
La calle O’Higgins esquina Colón, hoy cumple seis años de su último trabajo de Limpieza de zanjas para evitar inundaciones y la acumulación de barros y aguas servidas sobre la calle O’Higgin’s, una de las principales arterias del barrio Peruzzotti.
Por ella transitan, penosamente, saltando los barriales, alumnos de las escuelas vecinas, peatones, vecinos, colectivos, bicicletas y automóviles.
¿Cuál será la razón, le pregunto al señor intendente, de semejante abandono en la mantención de las calles? ¿De barrendero que cobra por calle asfaltada y no pasa hace siete meses? ¿De la falta de respuesta de los pedidos de los vecinos damnificados? ¿De los funcionarios que pasan mirando para otro lado como ignorando el deterioro del patrimonio municipal y el de los vecinos que tenemos que sufrir esto y arreglarnos como podemos? Además de pagar las tasas de limpieza por adelantado.
Alicia S. Contente, vecina de la calle O’Higgins del barrio Peruzzotti de Pilar.
Defensa de la gestión en Educación y Cultura
Sr. Director:
Realmente me sorprenden las manifestaciones de una lectora, que dice llamarse “Miriam”, recomendándole a la Sra. esposa del Sr. intendente municipal, Doña María del C. R. de Zúccaro que “hable menos y haga más”.
Completamente de acuerdo con la Sra. Ethel que opina que las escuelas son de responsabilidad provincial. En lo que hace a la actividad de la Sra. Carmen, con sólo hacer un rápido repaso mental de lo que esta administración ha realizado en el ámbito de la educación, discapacidad y cultura (áreas dependientes de la UMGE, a cargo de la señora) me eximen de mayores comentarios.
Educación: Escuelas Municipales que han venido a suplir con eficiencia aquellas añoradas “Escuelas de Artes y Oficios”. Permiten una rápida salida laboral a miles de jóvenes. Carrera de Ciencias Económicas dependiente de la UBA, (con la “pequeña yapa” de haber recuperado para la comunidad de Pilar nuestro querido Carlos Pellegrini). El CBC, que permite a cientos de jóvenes iniciar sus carreras universitarias.
Universidad Tecnológica que comenzó a funcionar en la calle San Luis y hoy funciona en el Centro Comunitario del Parque Industrial Pilar.
Discapacidad: Una tarea inconmensurable que creo que hasta produjo un cambio cultural en la sociedad, en lo que hace a la consideración de las personas diferentes, especialmente los niños (era muy común que alguna familia que tenía en su seno un niño diferente, tratara de ocultarlo). Hoy, como resultado de los programas de contención, por ejemplo, la mayoría del medallero logrado por las delegaciones de Pilar en los Juegos Bonaerenses, corresponde a las categorías “Especiales”. “Pilares de Esperanza”, un instituto de rehabilitación de excelencia, destacado permanentemente por personalidades del mundo artístico, empresario, etc.
Cultura: Descentralización de la actividad con el funcionamiento de cuatro Casas de la Cultura, talleres de un sinnúmero de disciplinas artísticas, apoyo permanente a artistas, músicos y escritores, etc., etc.
En otro orden de cosas: Sra. Miriam, ¿Pasó un domingo por la tarde por la “Plaza de los Niños”, al lado del tanque de agua? Allí podrá ver a cientos de niños disfrutando de los juegos y sus familias que hasta pasan el día almorzando o simplemente mateando.
Carmencita: siga hablando y haciendo como usted sabe hacerlo. Con todo cariño.
Mario F. Martínez (mario.martinez9@speedy.com.ar)