Peligro. Un poste apuntalado por vecinos en Río I al 700.
La intensa tormenta del miércoles de la semana pasada, una vez más, dejó sus huellas en Presidente Derqui. En consecuencia fueron varios los postes que se derribaron, quebraron, o se inclinaron provocando el corte de energía eléctrica en diversos domicilios.
Al respecto la Defensoría del Pueblo recibió algunas denuncias ya que, si bien primero los vecinos alertaron a la empresa Edenor, no fueron reemplazados y hay casas que aún corren el riesgo de que se les caiga encima.
A su vez vale subrayar que, merced a las gestiones de esa defensoría, el caso más grave registrado al 60 de la calle Puerto Rico fue subsanado en poco tiempo. Es que dos postes de esa arteria se habían quebrado dejando sin electricidad a varios hogares del barrio Toro, y una cuadrilla de la concesionaria que explota el suministro eléctrico los cambió por nuevos en 48 horas.
No obstante una simple recorrida por la zona dejó en claro que son varios los que en primer lugar muestran el gran deterioro por sus numerosos años, y segundo la fuerza del viento que llegó a inclinarlos o directamente derribarlos y quebrarlos.
A resultas los damnificados deben hacer un periplo que comienza por la delegación municipal donde sus empleados les toman el reclamo y luego los derivan a la defensoría ubicada sobre la plaza Antonio Toro. Una vez allí, deben realizar una segunda exposición que el administrativo hace conocer a Edenor.
Demora
Sin embargo hay dos casos que, pese a los llamados de los vecinos y de la defensoría a la empresa, aún no han tenido respuesta satisfactoria.
Uno corresponde al poste ubicado sobre el 772 de calle Río I del mismo barrio Toro. El intenso viento lo inclinó hacia la vivienda y sólo no se cae gracias a que los vecinos colocaron una cuña en su base y porque el grueso cableado superior lo sostiene.
El otro hecho ya es más complejo porque se trata de postes que sostienen un pesado transformador y que también están inclinados hacia la casa adyacente.
Pero lo más curioso es que sus moradores ya denunciaron el caso a mediados del año pasado ante la Defensoría del Pueblo y que esta dependencia elevó un riguroso informe al juez de Faltas de Pilar, Sebastián Zamarripa.
El equipo está sobre la calle Lavalle, entre Rivadavia y San Martín, más precisamente a escasas cuatro cuadras de la plaza Antonio Toro.
Oportunamente el defensor del pueblo, Orlando Bargaglio, apeló a la Ordenanza Municipal 18/02 que prohíbe el uso de postes de madera como soporte de cualquier tipo de transformador eléctrico. A ello sumó fotos de sus primeras inclinaciones, y no dejó de acotar las molestias causadas por el ruido que genera el equipo impidiendo el buen descanso del denunciante y su familia.
