Tribuna del Lector: La mirada del ojo miope
por Donato Di Santo
Me agrada la lectura de este diario, por su información local, su sección de deportes muy completa, las historias locales desde esa versión surrealista que le impone el autor de “Mitos y Leyendas”, el humor grafico, la sección de fotos antiguas, el correo de lectores, sus comentarios. Pero lo que realmente me atrapa es la “Tribuna del Lector”, en la que he participado dando opiniones para colaborar a reflexionar y no a cargar las tintas sobre situaciones que son realmente sensibles al hacer cotidiano.
Lo mismo he notado en otras personas que escriben en dicha columna pero, demasiadas veces, esta es abordada por una misma persona -considero que ya es un columnista de El Diario- vertiendo opiniones muy parcializadas con respeto a la realidad que lo circunda, que no colaboran para entender los distintos temas que nos aquejan a diario.
Este espacio que solemos utilizar los lectores nos permite un debate amplio y creativo con muchas miradas de la realidad. Es por ello que me animo a sugerir, y espero no se tome como una intromisión, un aporte para dicha columna. Consideraría interesante que la misma llevara como subtítulo “La mirada del ojo miope”.
En el ojo miope: “Las imágenes procedentes del mundo exterior se enfocan por delante de la retina, por lo que la imagen que llega a ésta no es nítida”. Esto es mucha veces lo que nos pasa a las personas cuando emitimos opiniones, sufrimos de miopía con respeto a la realidad que nos rodea.
Hace pocos días en esta columna se opinaba, entre otros temas, sobre la tarjeta SUBE, con una carga excesiva de observaciones negativas y muchas de ellas maliciosas. Se hacía hincapié en el cambio de sistema para viajar y otorgándole una carga de “mala leche” no comprendiéndose el lugar desde dónde se opina, opositor o ciudadano disgustado, con el cambio de sistema.
A la fecha se emitieron más de ocho millones de tarjetas, muchas por Internet, y este va ser otro subsidio que llegue a las personas y no a las empresas. Es un beneficio no una carga. Llegado el diez de febrero, el que no la tenga la podrá seguir tramitando, y a partir de su obtención accederá a los subsidios. No tiene fecha límite de emisión. Hubiese sido interesante si a las connotaciones negativas se les hubiesen agregado aspectos que provocasen una mejora al Sistema Único de Boleto Electrónico.
De mi parte, por lo pronto, se me ocurren algunas ideas que espero ya se hayan tenido en cuenta.
• Estamos a pocos días del inicio de clases. Sería facilitador que la tarjeta Sube y una simple constancia certificada por la escuela, permitiera a los alumnos viajar sin tramitar carnet o compras de boletos escolares todos los meses. A pesar que, insisto, los alumnos deberían viajar gratis en horarios y días de clases sin más trámite que su presencia.
• Sacar del cajón el proyecto de Boleto Universitario presentado por el profesor Miguel Gamboa, y ponerlo en marcha. La tarjeta serviría para subsidiar estudiantes de las universidades públicas.
• Agregar a dicha tarjeta otras funciones, no sólo la de permitirnos viajar. Por ejemplo, facilitar el acceso a turnos en hospitales públicos sin hacer largas colas en horarios extravagantes. Lo pienso para nuestro pago chico: acceder a lugares en distintos puntos del distrito donde una máquina lea nuestra tarjeta, nos identifique y nos permita ingresar a la solicitud de turnos en las distintas unidades sanitarias que tiene el distrito. Ya tenemos un 0800, quizás podamos implementar otra idea.
Espero que con esta mirada se pueda enriquecer el debate que la semana anterior se inició.