Intimaciones: sólo el 10% de los vecinos arregló su vereda

Les enviaron cartas que incluían foto de la acera rota. Pero muy pocos hicieron caso al reclamo del Municipio. Ahora, trabajan en un nuevo plan para lograr mejores resultados.

15 de febrero de 2012 - 00:00

 

Una de las veredas con obstáculos, en Ituzaingó y Lorenzo López. Caminar por el centro de la ciudad puede ser difícil.

 

Debido a la escasa respuesta recibida por parte de los vecinos, desde el Municipio idean un nuevo plan para incentivar al arreglo de las veredas, luego de que con el sistema de intimaciones acompañadas de fotos, apenas el 10% de los frentistas que recibieron la nota haya reparado su acera.

“Dos años seguidos hicimos lo de la intimación, pero sólo el 10% de la gente acondicionó la vereda. La idea es que todos colaboren con el embellecimiento y el cuidado de la ciudad, hay que crear conciencia”, expresó a El Diario Lorena García, directora de Obras Particulares, área encargada de enviar las intimaciones, las que en un principio correspondieron a los cascos céntricos de las localidades, para irse ampliando, especialmente en algunas zonas de clubes de campo.

La funcionaria adelantó que “estamos trabajando en un programa un poco más ambicioso, como para tener un resultado más notable, está en etapa de planificación. Buscamos un resultado más positivo que el actual, no tuvimos la respuesta que esperábamos”. Además, explicó que durante la anterior iniciativa “la mayoría pidió prórroga, o bien decían que las empresas prestatarias son las que rompían las veredas”.

La mujer recordó que “la ordenanza dice que el frentista es el responsable”, mencionando así a la 107/81, sobre cercos y veredas (ver aparte).

“Estamos viendo cómo incentivar a la gente –agregó-, viendo cómo se trabaja en otros municipios como para lograr un resultado más duradero y con respuesta de más vecinos”.

Luego de la llegada de la carta de intimación, algunos frentistas se dirigieron a la oficina de Obras Particulares para interiorizarse de su situación, y otros cumplieron y arreglaron su vereda (por lo que luego recibieron una carta de agradecimiento). Sin embargo, la realidad es que nueve de cada diez vecinos ignoraron la intimación.

Una vez recibida la carta, el Municipio otorgaba un plazo de 60 días para reparar la vereda, aunque muchos de estos vecinos pidieron una prórroga, como comentó García.

Si no se cumplía con la norma, se labraba un acta y el caso terminaba en el Juzgado de Faltas, que podía imponer una multa.

La iniciativa comenzó con los centros de las localidades, pero luego se fue ampliando a otros lugares, como la calle Caamaño –une Panamericana con ruta 25-, donde transita mucha gente a pie o en bicicleta. Otros lugares fueron la zona de la calle El Petrel, (cuyos vecinos, en 2010, fueron intimados en su totalidad) y Florida, cercana a los clubes de campo Los Lagartos y La Lomada.

Además, el año pasado se construyeron veredas en el Parque Industrial, cumpliendo con un viejo pedido del Municipio.

 

Firmeza

Desde hace años, el concejal Miguel Saric es uno de los más insistentes a la hora de reclamar por el estado de las veredas.

Ayer, el edil expresó a El Diario que “lamentablemente la gente no responde, entonces le sugerí al intendente que creara una cuadrilla para que vaya por manzanas arreglando las veredas, y que luego al vecino le llegue el cobro del trabajo más una multa. Vas a ver cómo se ponen todos al día…”.

Y opinó que “somos hijos del rigor, por eso si se la cobran al frentista con multa incluida, se va a poner las pilas”.

Asimismo, Saric agregó que “si no va a resultar lo que se implementó, busquemos otra cosa. Lo dije en la última reunión en el Municipio, el miércoles pasado. Estaban Lorena García y todos los de Obras Públicas.

Es fácil, sólo hay que tomar la actitud”.

Por otra parte, el concejal afirmó que “no se multó a nadie, lo que hicieron fue intimar, pero no responden. Por eso, ahora hay que multar y cobrar el arreglo”. Es más: pidió que “mientras se arregla también hay que poner un cartel, que indique que el Municipio está arreglando la vereda porque él no lo hizo”.

 

Qué dice la ordenanza

La Ordenanza 107/81, dedicada a cercos y veredas, expresa que es el vecino quien debe ocuparse del mantenimiento de las aceras: “Todo propietario de un predio, baldío o edificado, con frente en la vía pública, está obligado a construir y conservar la vereda correspondiente en toda la longitud del frente del mismo”, señala la ordenanza, vista “la necesidad de asegurar a los peatones vías transitables que permitan su desplazamiento dentro de las condiciones básicas de seguridad”.

 

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