“Toro es una familia, no es un club como cualquier otro”

Faltando dos fechas, el goleador Rojinegro se mostró optimista. Apuesta a un empate entre los líderes para poder consagrarse.

29 de noviembre de 2012 - 00:00

En dos semanas se sabrá quién se queda con el título de la Liga Escobarense de Fútbol. Lideran la tabla Náutico Hacoaj y Villa Rosa, con 36 unidades. Pero bien de cerca, a tan solo un punto de diferencia, lo sigue el equipo de Antonio Toro, que no afloja y en los últimos partidos demostró que está para campeón. El Diario dialogó con Darío Riquelme, goleador y uno de los principales baluartes del equipo. En su último partido, los derquinos remontaron un 0-1 ante Caza y Pesca con un jugador menos, tras la lesión del arquero Cristian Gorosito. El resultado final fue 2-1 para Antonio Toro para seguir prendido arriba, esperando un desliz de los líderes.

“Lo sufrimos mucho porque es una cancha complicada. No ayudó el referí. Nos bombeó, cobró todo para ellos, no nos cobró un penal pero por suerte lo pudimos empatar y lo dimos vuelta”, indicó el capitán del Rojinegro, que demostró que el equipo se encuentra tranquilo para enfrentar los últimos desafíos que restan.

“Nosotros tenemos dos partidos accesibles. Estamos esperando el resultado de Hacoaj y Villa Rosa”.

Habiéndose concretado casi la totalidad del campeonato, el jugador de Toro se animó a resaltar valores de los rivales directos hacia el título: “Villa Rosa es un equipazo y Hacoaj también. Lo que tienen ellos es que cuentan con un fútbol distinto y lo saben aprovechar bien. El año pasado llegaron a la final lo dos, así que son muy buenos equipos”.

 

Optimismo

Desde Derqui ven que la resolución ideal del torneo sería la de un empate del duelo que en la última fecha protagonizarán los líderes Hacoaj y Villa Rosa: “Nosotros ya hicimos todo lo que teníamos que hacer”, explicó y remarcó que el problema de la distracción en dos encuentros anteriores impidió que el equipo estuviera liderando el torneo, pero que ése será el único ajuste a hacer para el próximo campeonato.

“Cuando empezamos, armamos el equipo para estar ahí arriba”, comentó. El objetivo se ha cumplido, el resto, “no depende de nosotros”, señaló el hermano mayor del Pájaro, quien brillara en Fénix.

 

Un jugador particular  

Con 30 años, el goleador Darío Riquelme ha dejado atrás las posibilidades de jugar en un equipo del ascenso debido a que “nunca me gustó entrenar”, bromeó, pero a su vez destacó al equipo de Derqui, al que llegó hace tres años, como su lugar. “Toro parece una familia, no es un club como cualquier otro”, resaltó. Allí comparte equipo con amigos y con hermanos. También, destacó la aparición de un jugador que ya en la Sub20 salió campeón y demostró que tiene proyección. Se trata de Pablo Simañuk, de 20 años: “Juega de 4 pero es impasable. Tiene sangre. Cuando entrenamos lo estoy alentando porque es un pibe que la rompe”.

 

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