Tribuna del lector: Intolerancia selectiva
por Stella Maris Fraquelli Barreto
Esta semana que pasó, nuestro pueblo se vio conmocionado por la operación de la señora Presidenta y grupos de militantes partícipes de agrupaciones políticas, agrupaciones sociales, seguidores del proyecto nacional, peronistas, no peronistas de nuestra ciudad y aledaños hicieron una vigilia durante la estadía de la Sra. de Kirchner y algunos, uno o dos días antes de que llegara.
Muchos ciudadanos no dejaron de expresar contra estos militantes y aprovechando, contra la Presidenta, qué era lo que realmente les molestaba. Insultos, epítetos discriminatorios ya sea en El Diario o en las redes sociales, no dejaban de decir: la falta de respeto porque la gente de Derqui no podía ingresar, o bien que tenía que entrar por la calle de tierra que se encuentra atrás del Hospital Austral. Aprovechaban a quejarse porque Derqui no tenía otra entrada y hacían la queja en el lugar no indicado para el caso, que eran vagos, negros, inútiles…
Esto me hizo pensar si esa gente, la que lo expresó y aquella que lo piensa sin haberlo expresado, también es tan intolerante cuando hacen acampe y pasan una o dos noches para poder inscribir a sus hijos en el Jardín 901 o en la Media 2 de Derqui, por ejemplo, entorpeciendo el paso de la gente que pasa por esas veredas.
Cuando los hinchas de fútbol hacen interminables y populosas colas para sacar entradas para ver a su equipo favorito y ni les cuento en un clásico, con grescas incluidas, entorpeciendo el paso y la tranquilidad de los lugareños que viven o tienen que pasar por esos barrios.
Cuando se hacen las filas para sacar las entradas para los conciertos de rock o cualquier otro rubro entorpeciendo la circulación de los ciudadanos que pasen por el lugar. Cuando se organiza para octubre la procesión de la virgen por las calles céntricas de nuestra ciudad o bien se organiza la procesión a Luján que dura varias horas, entorpeciendo el paso de los ciudadanos y de los autos que circulan por la ciudad de Pilar o bien que tienen que ir hasta Luján.
Cuando se cortan las calles de la ciudad para organizar las Fiestas Patronales o Fiesta de las Colectividades que puede durar dos o tres días, se come en la plaza con la basura que esto conlleva. Se corta en esa época la calle de la iglesia cuando se hace la misa afuera o bien canta el coro. Entorpeciendo la circulación normal de los vehículos y transeúntes. Cuando se organizan marchas por la inseguridad o bien pidiendo justicia por algún vecino o vecina asesinada y sin resolver el caso, entorpeciendo el paso de los ciudadanos.
Cuando acampan frente a los hoteles los fans de algún artista internacional para ver si los pueden ver o saludar por la ventana con todo lo que trae aparejado. Cuando nos apostamos frente a los centros de internación para hacerle el aguante a Maradona, a Sandro o a Charly.
Cuando se cortó por varios años el puente internacional en Gualeguaychú protestando por las pastera. Cuando los del “campo” cortaron las rutas protestando contra el Gobierno por las retenciones provocando escases y entorpeciendo el camino o por la marcha y corte de ruta que están proponiendo los dueños de los campos por la sequía que hay en este momento, o bien cuando esas 700.000 personas que hacen el acampe y la fila por varios días para venerar al Gauchito Gil en Corrientes cortando el paso de la ruta, haciendo las necesidades fisiológicas en el lugar provocando por varios días un trastorno para ese lugar.
¿Serán intolerantes también con los que veneran, piden justicia, festejan o demuestran preocupación o afecto a distintos artistas? ¿Les dirán vagos, vayan a trabajar, que inútiles que son, si son unos negros?
A veces me parece que la intolerancia es selectiva como la sordera y que sólo deja a la vista la mediocridad de aquellos que se creen superiores a los demás. n