TRIBUNA DEL LECTOR: Civilización y barbarie

domingo, 25 de septiembre de 2011 · 00:00

 

por Nora Eliçabe*

 

Las declaraciones del intendente Zúccaro respecto al posible desalojo de las cinco familias (este 17 de octubre) con la correspondiente demolición de sus viviendas edificadas a lo largo de años, son una confesión de para quién va gobernar en su tercer mandato. “Se trata de un caso policial” dice con total liviandad y acto seguido afirma que una de sus principales banderas en los últimos tiempos, es la “lucha contra las ocupaciones”; como si se tratara de bandoleros agazapados en algún rincón de las pampas y como si su libro de cabecera fuera “Civilización y Barbarie”.

De acuerdo al gobierno al que representa, que se autodefine como “nacional y popular”, deberí­amos colegir que ante un fenómeno como las tomas de tierras, que van en crecimiento paralelo al crecimiento vegetativo de la población, la principal bandera del intendente naturalmente serí­a la búsqueda incansable de una solución para el problema de la vivienda, con el objetivo de que ninguna familia pueda quedar un solo dí­a a la intemperie, la denuncia incansable de aquellos especuladores que negocian con las tierras elevando su precio a un nivel imposible para un salario mí­nimo o un trabajador mercerizado.

Pero este jefe de estado municipal ha descubierto que la solución para los problemas sociales es “la exterminación, no de los males sino de las ví­ctimas, previamente convertidas para la opinión pública en delincuentes. En realidad el déficit de vivienda es un grave problema nacional y esto se debe a que aunque se diga lo contrario, nuestro paí­s sufre la crisis del sistema capitalista económico a nivel mundial y a que la forma de “esquivarla” que ha instalado el gobierno “nacional y popular”, el llamado “Modelo a profundizar” se basa en el deterioro de los salarios, la flexibilización y la tercerización laboral, el saqueo del Anses y todas las cajas de jubilación provinciales anulando cada vez más el poder adquisitivo de los trabajadores.

Por otro lado la extensión del monocultivo de la soja, lo que enriquece a un sector de la sociedad que enví­a sus capitales fuera del paí­s, destruye el suelo donde se cultivan los alimentos que consume el pueblo, con lo que estos se encarecen enormemente. Además, subsidia las empresas que se llevan nuestras riquezas energéticas y fomenta las burbujas inmobiliarias tratando de atraer capitales, provocando una demanda que encarece en forma descabellada el precio de la tierra.

Esto es lo que provoca el déficit de la vivienda para los trabajadores. Resumimos: los bajos salarios, la semidesocupación encubierta y la subida artificial del precio de la tierra.

Decimos, el exterminio y el trato animal de la población explotada no ha impedido nunca la caí­da de un sistema que ya no puede solucionar el hambre y la miseria. Pero sí­ deja en claro a quién responden los gobernantes, responden a aquellos que pueden poner $5.000 el cubierto para sostener una campaña electoral, aquellos que desprecian con cada palabra y cada gesto a los trabajadores, acusándolos de mendigos, de delincuentes y de buscar salidas fáciles. A ellos será dedicado seguramente el “Dí­a de la Lealtad”, el próximo 17 de octubre, con el desalojo de los compañeros.

Apoyamos y apoyaremos a las familias de Los Cachorros, porque ellos son trabajadores, son aquellos que producen la riqueza de los otros, porque es a ellos a los que el sistema no les permite otra salida y mañana tirará sus casas con gesto señero como si estuviera haciendo justicia.

Pero bajo este mismo sistema se permite el negociado de los Shoklender, la libertad de los privatizadores, los traficantes de armas, la patota sindical y el envenenamiento del territorio nacional; siempre y cuando no se toque la propiedad privada, aunque esta haya sido adquirida sólo para especular.

Seguiremos luchando por la reestructuración de la sociedad sobre nuevas bases sociales.

 

*Partido Obrero de Pilar, candidata a concejal en el Frente de Izquierda.

 

 

 

 

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