Tribuna del lector: ¿Fines recaudatorios? … y comprar el silencio

domingo, 19 de junio de 2011 · 00:00

 

por Víctor Ejgiel

 

La semana lamentablemente me dio dos temas para comentar, y buscando hacia cuál de ellos dirigirme, no pude decidir, por ello ocuparé parte del espacio en ambos.

Cuando desde aquí, compartiendo la opinión con muchos en este Partido, exigíamos que la Dirección de Tránsito comience con la caza de los infractores de tránsito sumando multas -ya que el único dolor que siente el argentino lamentablemente parece que es el del bolsillo- otros decían que esta resolución sólo tenía fines recaudatorios, que la educación, que la señalización, que etc., etc.

Hoy sufrimos otro tipo de dolor causado (aparentemente) por otra infracción de tránsito, entonces ¿Qué hacemos? En la Ciudad de Buenos Aires donde se sabe, las multas se pagan, las infracciones se redujeron en más de un 30% en el último año. La educación existe, se supone que nadie puede obtener un registro de conducir sin conocer la normativa existente, la señalización también existe, puede que en algún lugar falte, pero se ve que la Municipalidad se ha encargado de indicar mucho de nuestro Pilar. Entonces si bien también se ve personal de tránsito en algunos puntos críticos, sólo se ve en horarios fijos, entradas y salidas de colegio, pero el resto del día no hay nadie, todos quienes conducimos un vehículo vemos como todos los días se vulneran todos los semáforos de la ruta 8, cómo la gente que necesita cruzarla a la altura del cruce con la ruta 134 (cruce de Derqui), se le hace imposible porque la dársena es sólo para los giles, doblar desde la ruta misma o pasando por la estación de servicio es una constante.

Una multa no va a devolver la vida de nadie, pero puede que salve la de otras que sólo quieren caminar para llegar a sus trabajos o casas. Quien proclama los fines recaudatorios de estas medidas es porque está dispuesto a cometer infracciones, ¿Qué te puede preocupar una multa carísima por cruzar un semáforo en rojo si no vas a cometer la infracción? Y no hay excepciones.

El otro tema es la sucesión de ollas destapadas que comienzan a aparecer, tal vez por el afán de mayor poder, tal vez porque la presión de ellas ya no permite mantenerlas cerradas. Primero fue lo de la Fundación Madres de Plaza de Mayo de lo que ya comenté, pero que parece tener todos los días un poco más de tierra en ese pañuelo que siempre debió mantenerse blanco. Y quiero volver a separar a la mayoría de las madres y abuelas de este pequeño sector, ahora entiendo por qué, tan comprometido con el Gobierno, si hasta la misma hija de Hebe de Bonafini es parte de la dirección de la fundación. Si la cabeza de la fundación desconoce qué se hacía con el dinero, entonces quiere decir que nunca tendrían que habérselo dado. Todo objetivo por bueno que sea necesita control, y me suena raro que no existiese ni desde la mismísima fundación ni desde el Gobierno dador, a no ser que sirva para otros fines. El apoyo de este sector se sabe, mueve mucha gente.

Y otro silencio comprado es el que comienza a destaparse en el INADI, cuando Morgado fue nombrado director de la entidad la pregunta era qué hacía un periodista allí, cuando seguramente hay muchos estudiosos y capacitados en el tema de la discriminación que hubieran aspirado a ese puesto. Y como segunda a cargo apareció la señora Rachid, que si se acuerdan, impulsaba cada protesta de las entidades homosexuales, que por supuesto consiguieron muchos derechos muy demorados y totalmente justos, pero que seguramente faltan otros, pero que de repente no protestó más. ¿Cuánto silencio?, Qué raro que la plata que debería dirigirse a fines solidarios, pagara almuerzos, choferes y demás, y después nos quejábamos del jardinero de De la Rúa.

Dejémonos de joder y empecemos a ver la realidad detrás de la cortina, hay muchas cosas oscuras, hay muchos silencios comprados, que deberían empezar a hablar.

Y muy feliz día a todos los padres, tanto a los de sangre como a los de corazón.

 

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