Tribuna de los lectores: Los tres 25 de Mayo

por Fabio Gómez
miércoles, 25 de mayo de 2011 · 00:00

 

 El día  25 de mayo está cargado de una enorme significación histórica para quienes creemos que la patria se sigue construyendo cada día. En 1810 nació  la compleja trama que lleva 201 años de idas y vueltas.  Por aquellos días había algunos compatriotas convencidos de la profundidad y compromiso que requería, ser hacedores de la nueva nación. En tanto, otros, querían garantizar una transición que no pusiera en riesgo sus privilegios e intereses económicos personales.

El 25 de mayo de 1973, asumía el más corto gobierno democrático de la Nación Argentina, el odontólogo de San Andrés de Giles, Héctor Cámpora juraba como presidente de los argentinos e iba a poner fin a 18 años de proscripción del peronismo. Generando en las calles la irrupción de las masas de estudiantes y obreros militantes llenos de sueños y utopías. Cumpliendo con el lema de campaña de: “Cámpora al gobierno, Perón al poder”. En aquella ocasión la derecha impedida de tener posibilidades por medio del voto popular y la “triple A” con López Rega a la cabeza atentaron para desbaratar un proceso popular arrollador.

El 25 de mayo de 2003,  asumía como Presidente de la Nación Nestor Carlos Kirchner, poniéndole una impronta vertiginosa a la transformación de las relaciones entre el gobierno y el pueblo; decía el patagónico al momento de asumir: No he pedido ni solicitaré cheques en blanco. Vengo, en cambio, a proponerles un sueño: reconstruir nuestra propia identidad como pueblo y como Nación; vengo a proponerles un sueño que es la construcción de la verdad y la Justicia; vengo a proponerles un sueño que es el de volver a tener una Argentina con todos y para todos”.

Fue aquí donde descubrimos que el fenómeno de los saboteadores, los mezquinos y los que privilegian las prebendas personales se repite sistemáticamente.

En 2010 festejamos el bicentenario en un marco festivo, popular y multitudinario. El pueblo argentino ganó las calles y dejó plasmada una transformación en el ánimo de las grandes  mayorías. Los artistas populares se sumaron al más maravilloso despliegue de sonidos, colores y alegrías de las más variadas. Igual que 2 siglos atrás algunos dirigentes políticos interpusieron sus mezquindades personales, sus ojos miopes vieron tanta gente junta y feliz de pertenecer al todo, al conjunto y no aguantaron la tentación de volver una vez más a confundir lo popular con el populismo. Atribuyeron a “Fuerza Bruta” aquella monumentalidad solamente propia del pueblo en comunión.

Es un buen ejercicio recorrer la historia de la patria. Estos distintos 25 de mayo, nos ilustran sobre grandezas y pequeñeces. Sobre soñadores utópicos y prácticos inescrupulosos. Sobre patriotas y vendepatrias.

Algunos no entienden que ser parte del pueblo, es lo único que hace falta para disfrutar los 25 de mayo.

Comentarios