A pesar de la publicidad de los controles, sigue la irresponsabilidad al volante.
Tras la sanción ejemplar de 9.200 pesos de multa y 90 días de suspensión del registro de conducir que recibió un automovilista que manejaba con 4.674 miligramos de alcohol en sangre, el fin de semana otras 4 personas dieron positivo en la prueba de alcoholemia.
Además hubo 14 secuestros de rodados por falta de documentación y unas 35 infracciones labradas por los inspectores municipales.
El operativo lo inició Gendarmería Nacional con el apoyo de la Patrulla de Prevención Ciudadana y el Servicio de Apoyo Policial.
Tras interceptar en la Avenida Tratado del Pilar a un automovilista que le dio exceso del alcohol en sangre y que intentó resistirse al control, los hombres de Gendarmería montaron con los municipales el operativo en el corredor nocturno.
Así la fuerza nacional se puso al frente del operativo relámpago y se logró detectar a quienes no respetaron la ley y superaron el tope de 500 miligramos de alcohol en sangre permitidos para manejar.
El secretario de Prevención Ciudadana, Juan Carlos Losada, confirmó que además de los casos de alcoholemia positivos, fueron secuestrados 6 automóviles y 8 motocicletas por falta de documentación.
En estos casos, los conductores no presentaron registro, seguro, patente, VTV o casco. Además de estos secuestros, también fueron labradas 35 infracciones por violar diferentes normas de tránsito.
No tan graves
Según contó Losada, ninguno de los casos positivos que se dieron el fin de semana, tuvo la “extrema magnitud” que disparó una semana atrás el conductor que presentó 4.674 miligramos, sobre los 500 permitidos.
“No se detectaron casos tan extremos, espero que esa haya sido una situación excepcional porque el conductor estaba casi en coma alcohólico”, indicó Losada.
En cuanto a la actitud de los conductores demorados, aseguró que fue buena y le adjudicó esta situación a la presencia de Gendarmería: “es que con Gendarmería no se resiste nadie”, señaló Losada
Al mismo tiempo el funcionario explicó que con dos de los conductores alcoholizados se procedió al secuestro del vehículo, ya que en ambos casos no había acompañantes en condiciones de seguir conduciendo, ni una persona cercana que pudiese llegar hasta el lugar del operativo, para hacerse cargo del rodado. Mientras que los otros dos, sí contaron con gente que se llevara su rodado.
Tanto los casos de alcoholemia como los secuestros por falta de documentación obligatoria para circular, fueron derivadas con sus actuaciones correspondientes al juez de Faltas, Sebastián Zamarripa.
