...Y un día, las aulas del Pellegrini volvieron a vivir

Comenzó la cursada para las carreras de Ciencias Económicas. Asisten 500 alumnos. A su vez, en el Centro San Luis empezó a dictarse el Ciclo Básico Común.
martes, 13 de abril de 2010 · 00:00

Las aulas del Pellegrini volvieron a llenarse después de 15 años.

 

En una jornada que quedará en la historia del distrito, la Universidad de Buenos Aires (UBA) oficializó su desembarco con el dictado en Pilar de su Ciclo Básico Común y de las diferentes carreras de su Facultad de Ciencias Económicas. Además, esta última está ubicada en un sitio más que especial: el predio del Instituto Carlos Pellegrini, cuyas aulas volvieron a poblarse de alumnos luego de quince años de ostracismo.

Desde bien temprano –minutos antes de las 7- los primeros alumnos y docentes fueron llegando al inmenso terreno de la ruta 25, para tomar clases en uno de sus tres pabellones, reformado para que vuelva a tener utilidad.

En diálogo con El Diario, Daniel Hortas, coordinador de la sede, expresó a pocos minutos del comienzo que “todo marcha perfectamente en el inicio de este ciclo lectivo, tenemos muchas expectativas”. El hombre agregó: “Sabemos que la demanda de alumnos fue importante, tenemos una buena cantidad de aspirantes. En cuanto a la estructura edilicia y los servicios está todo en buen estado, y los horarios se programaron de acuerdo a la demanda y los pedidos que hicieron los alumnos al ingresar”.

En este sentido, la cursada comenzó con 500 inscriptos, y las clases se dictan en dos turnos, de 7 a 13 y de 17 a 21. A través de la apertura de la sede de, se cursarán en Pilar las cinco carreras de Económicas: Contador Público, Licenciatura en Administración, en Economía y en Sistemas de la Información y Actuario. A partir de ayer, se cursarán las seis primeras materias de las carreras: Álgebra, Análisis Matemático I, Economía, Historia Económica, Metodología de las Ciencias y Sociología.

Con respecto a la procedencia de los alumnos, Hortas comentó que “si bien no tenemos una estadística elaborada, la zona de influencia es en su mayoría Pilar y adyacencias”. Además, acerca de la nueva sede, señaló: “El trabajo que hicieron con el Pellegrini es importantísimo. Contar con una sede que tenga todo el equipamiento necesario, las herramientas para la educación y las aulas en el estado en que están, realmente es muy positivo”.

Por su condición de ex alumno del Pellegrini (promoción 1988), el subsecretario de Planeamiento Urbano, Diego Rusticucci, vivió ayer una jornada especial, “con mucha tensión, hasta llegar y ver que todo lo que el fin de semana funcionaba perfectamente estuviera en condiciones hoy (por ayer), que es el día crucial”.

Con respecto a los trabajos que todavía se siguen llevando a cabo en la nueva sede, Rusticucci precisó que por el momento “quedan algunas tareas en el parque y en los caminos, como algunas demarcaciones y demás, pero lo importante es que todo lo que garantiza la seguridad de circulación y el buen funcionamiento está en condiciones. Lo que quedan son detalles estéticos propios del final de una obra”.

Además, agregó que “en términos de infraestructura edilicia, todo está funcionando como lo previmos, tanto las aulas como los baños y los medios de seguridad están todos habilitados. Al pabellón en sí mismo ni siquiera le quedan detalles”.

En cuanto a las obras en su entrada, sobre la ruta 25, -como las veredas y las dársenas de giro-, el arquitecto señaló que “se suponía que hoy mismo (por ayer) los semáforos estarían colocados, y estamos evaluando colocar algunos reductores de velocidad”.

Pasaron quince años de la última vez, y uno y medio desde que Cristina Fernández de Kirchner anunció la reapertura (ver aparte). El Instituto Carlos Pellegrini, ahora de la mano de la educación superior, está otra vez entre nosotros.

 

 

Sin recorrida 

A pesar de que estaba previsto que el intendente Humberto Zúccaro realizara una recorrida por las instalaciones del flamante edificio de la Universidad de Buenos Aires, el jefe comunal suspendió el paseo para viajar a La Plata, con el objetivo de visitar al vicegobernador Alberto Balestrini, internado por un accidente cerebrovascular.

 

 

Testimonios

Expectativas y ahorro de tiempo de viaje 

 

Natalia González: “Tengo 18 años y empecé con Metodología de las Ciencias Sociales, para la carrera de Administración. Soy de Fátima, y de no haber tenido la UBA en Pilar me hubiese ido a estudiar a Luján. Para llegar tomo dos colectivos: desde Fátima viajo hasta Pilar, y después subo a otro que me deja acá.

 

Mirna González: Si no hubiese llegado la UBA debería irme a estudiar a San Isidro, tardando en total como cuatro horas de viaje. Vivo en Manuel Alberti y se complicaba mucho para estudiar y trabajar. Ahora tomo un colectivo y en 20 minutos estoy en Pilar, luego camino o tomo otro colectivo, pero en media hora estoy acá.

 

Leonardo De Felipe: Es muy buena iniciativa, ya que lo más cerca que tenía era San Isidro o Escobar. Nos queda a 20 minutos de casa. Las expectativas son muy buenas. Veía muy demacrado al Pellegrini pero lo levantaron y quedó perfecto, es muy bueno lo que hicieron con la refacción y la reconstrucción del edificio.

 

Martín Espíndola: Es interesantísimo. Yo vengo de Misiones, estoy viviendo en Del Viso, y puedo estudiar y trabajar. Irme a Capital se me hubiese hecho imposible por el trabajo y los horarios. Trabajo en Munro pero me puedo acomodar con los horarios. Parece que las instalaciones son muy buenas, hay espacio y tranquilidad al aire libre, que siempre ayuda.

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