Las declaraciones del señor Marcelo Buyatti no hacen más que demostrar la escasa argumentación del presidente de esa Cámara de Comercio. Este hombre, cuasi peyorativamente, manifiesta y se respalda en una ordenanza promulgada por el títere Bivort, con 4 años de antigüedad.
En ese lapso (2001) se creó la localidad de Luis Lagomarsino y la ordenanza cuestionada y promulgada en 2003, hace desaparecer a esta populosa localidad.
Por consiguiente Bivort y su “Honorable Concejo Deliberante” hicieron un desbarajuste de aquellos.
Tres mapas distintos en un mismo expediente. Realmente Pilar, antes de Humberto Zúccaro, se parecía a la Costa Pobre, dado que se abonaban los sueldos con “adelantos”.
Por Del Viso uno de nuestro “pattistas” aprobó esa ordenanza sin preguntar a nadie.
Don Campos, apoyó y hasta habló en esa desgraciada sesión en favor de Manuel Alberti. Hoy preguntado sobre ello no sabe no contesta, ni se acuerda de las fechas, de las ordenanzas, de nada. Esos fueron nuestros representantes. Junto a él, un tal Núñez, también delvisense, tuvo en sus manos en varias oportunidades ese expediente viciado, sí viciado, en casi todos los aspectos.
Funcionarios de tercera y cuarta categoría hicieron tres mapas diferentes. Una barbaridad que jurídicamente no puede resistir el mínimo análisis.
Lo de Buyatti no me asombra, estoy contento de poder leer sus declaraciones pero no entiendo sus argumentaciones. La calidad de ellas roza lo paupérrimo. En las distintas reuniones no escuché su voz de líder, ni argumentación de ningún tipo, daba síntomas de recibir “ordenes directas” de algún oscuro caudillo “albertino” que relaciona la política, la pobreza, la indigencia y el poder con sermones semanales.
