Canadá acogerá la parte decisiva de la cumbre mundial de protección de la biodiversidad

viernes, 22 de julio de 2022 · 07:54

La decisiva segunda parte de decimoquinta reunión plenaria de la Conferencia de las Partes de la Convención sobre Diversidad Biológica (COP15) de las Naciones Unidas, que debía celebrarse en la ciudad china de Kunming, tendrá lugar finalmente en Montreal, en Canadá, entre los próximos 5 y 17 de diciembre.

La Conferencia de Biodiversidad de la ONU estaba originalmente programada para realizarse del 15 al 28 de octubre de 2020 en Kunming, China, pero se pospuso para el 23 de marzo de 2020 debido a la pandemia de Covid-19. Tras el primer aplazamiento se decidió que la primera parte de esta reunión tendría lugar en formato virtual del 11 al 15 de octubre de 2021; mientras que la segunda parte sería presencial en Kunming, China, del 25 de abril al 8 de mayo de 2022.

A pesar del cambio de localización, China seguirá ocupando la presidencia de la COP15, después de que Kunming fuera la sede oficial de la primera parte de la reunión, prevista inicialmente para 2020 pero pospuesta a octubre de 2021 por la pandemia de la covid-19.

Durante esa cumbre se aprobó la Declaración de Kunming, por la que los gobiernos participantes asumieron diferentes compromisos, como "fortalecer las leyes medioambientales nacionales y su cumplimiento para proteger la biodiversidad" o "la reforma o eliminación de subsidios (...) que son dañinos para la biodiversidad".

ACUERDOS PENDIENTES

Además, China prometió la creación de un fondo para la conservación de la biodiversidad en países en vías de desarrollo por valor de 1.500 millones de yuanes (unos 200 millones de euros).

El objetivo de la segunda entrega de la COP15 es la aprobación del Acuerdo Global sobre Biodiversidad que arranca su cuarta y última ronda de negociaciones este martes en Nairobi, donde tiene su sede el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Este acuerdo busca establecer mecanismos para preservar la biodiversidad abordando las principales amenazas para su pérdida, que incluyen el cambio climático, la contaminación, las especies invasivas y los organismos genéticamente modificados, la explotación insostenible y el uso inadecuado de la tierra y las aguas.

El acuerdo marco también incluye la movilización de recursos y la secuenciación de material genético, entre otros aspectos.

Diferentes organizaciones para la protección del medio ambiente han criticado el borrador al considerarlo insuficiente y exigen un pacto más ambicioso y parecido al Acuerdo de París sobre el clima firmado en 2015.

Durante la última ronda de negociaciones, que tuvo lugar en Ginebra en marzo de este año, se avanzó en recomendaciones para la conservación de la biodiversidad marina y costera y en una iniciativa para la conservación y el uso sostenible del suelo, entre otros temas.

Sin embargo, al cierre del encuentro los organizadores admitieron que los distintos gobiernos aún diferían sobre las prioridades y los plazos.

Comentarios