Científicas argentinas crearon una app para mejorar el descanso

jueves, 7 de abril de 2022 · 07:11

Investigadoras argentinas diseñaron «Mi Reloj Interno», una aplicación telefónica que permite mejorar el descanso a partir de recomendaciones personalizadas para cada usuario. La innovación es el resultado de un proyecto de investigación en base a cómo se vio afectado el sueño y el descanso de la población durante la pandemia.

La aplicación genera recomendaciones personalizadas según edad, género y costumbres horarias, para tratar de alinear lo mejor posible nuestras actividades, hábitos y descanso. De esta forma, nuestro reloj biológico –un mecanismo que tiene nuestro cuerpo para evaluar y medir las 24 horas del día y que controla nuestros ritmos biológicos circadianos- puede volverse saludable y, de esa manera, evitar posibles enfermedades.

El objetivo principal de la aplicación es brindar una herramienta al usuario para mejorar su reloj biológico (o circadiano); así si una persona completa el cuestionario, sigue las recomendaciones y a los 15 días vuelve a completar, va a recibir otras sugerencias y puede ir haciendo un seguimiento.

La aplicación, totalmente gratuita realiza preguntas al usuario sobre sus hábitos y costumbres horarias, y brinda recomendaciones para mejorar el funcionamiento de este reloj biológico. Los datos ingresados en la app son anónimos y se encriptan durante su traslado al servidor.

Si bien ya existían varios estudios en torno al reloj interno –también llamado circadiano, por ser el ritmo cercano a lo que dura un día- las científicas destacaron que esta aplicación se basa en la primera investigación de este tipo que está basada en datos locales.

Entre julio, agosto y septiembre del año pasado las y los investigadores realizaron una encuesta a unas 4.000 personas de entre 13 y 100 años de todo el país sobre sus hábitos cronobiológicos, actividades cotidianas, horarios de sueño y preferencias diarias.

Al describir la investigación, Leone -investigadora del Conicet en la Universidad Nacional de Quilmes y la Universidad Torcuato Di Tella- explicó que «el reloj biológico es un mecanismo interno que impone un ritmo de alrededor de 24 horas a todas las funciones corporales para que ocurran en el momento óptimo del día».

«Desde el cerebro el reloj controla cuándo estamos alertas o cuándo necesitamos dormir, el momento óptimo para aprender o hacer actividad física, e impone ritmos diarios en procesos tan variados como la presión arterial, la liberación de hormonas y el metabolismo», describió.

Idealmente el reloj tendría que estar lo más alineado posible con el ciclo de luz y oscuridad pero no es el único factor que incide; entonces no hay un reloj ideal único para todas las personas, ni siquiera para las de la misma edad o el mismo género porque existe una variabilidad interindividual.

Además de Leone, el grupo está conformado por las investigadoras del Conicet Lia Frenkel (iB3, UBA), María Fernanda Ceriani (Fundación Instituto Leloir) y Paula Cramer (Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación).

La aplicación, además, tiene un sensor de luz, aspecto clave en el funcionamiento del reloj biológico. «Idealmente, es preferible exponerse a mayor cantidad de luz durante la mañana y a menos luz durante la noche. Lo que hace este sensor es medir la intensidad de la luz de los distintos ambientes y, así, poder elegir donde permanecer en distintos momentos del día», puntualizó Leone, quien también es investigadora de la Universidad Nacional de Quilmes y de la Universidad Torcuato di Tella.

 

 


 

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