Curiosidades

Cuando descubres que el romero es una salvia

domingo, 6 de febrero de 2022 · 08:21

Si tenías claro que el nombre botánico del romero es Rosmarinus officinalis, tenemos que decirte que estás equivocado porque, desde hace dos años, el romero es una salvia y su nuevo nombre botánico es Salvia rosmarinus.

La buena noticia es que no hemos perdido todo, porque el romero seguirá siendo romero. Eso no lo cambia ya nadie. Como no cambiará su nombre común en los diferentes idiomas.

También se conserva el nombre rosmarinus, que desaparece como género, pero se mantiene como epíteto específico, para identificarlo como una especie de Salvia: Salvia rosmarinus.

Más allá de gustos y tradiciones, no hay que desdeñar el hecho de que los cambios taxonómicos reflejan avances en el conocimiento de las plantas. De modo que, vamos a mirar con buenos ojos esa novedad del romero.

¿Por qué ahora (y no antes) el romero es una salvia? 

Lo cierto es que el nombre Rosmarinus officinalis se utiliza desde 1753, cuando Carlos Linneo introdujo la nomenclatura binomial de las especies, o lo que es lo mismo, el sistema de denominación de plantas que funciona como nuestro propio nombre y apellido: el primero (siempre en cursiva y mayúscula) es el género, el equivalente a un apellido; el segundo (siempre en cursiva y minúscula) es el epíteto específico, que reduce la identidad de una planta a una sola especie.

Desde entonces, se ha considerado que la salvia y el romero, a pesar de que eran dos géneros con estrechas similitudes, eran distintos debido a una pequeña diferencia en los estambres de sus  flores.

Pero, según un estudio publicado en 2017 en la revista Taxon de la International Association for Plant Taxonomy, Bryan Drew y sus coautores compararon secuencias de ADN en las plantas de los géneros Salvia, Rosmarinus, Dorystaechas, Meriandra, Perovskia y Zhumeria. El ADN mostró que todos estaban igualmente relacionados y los autores propusieron incluir todas las plantas en el género Salvia.

En definitiva, que la distinción que se hizo en su día entre salvia y romero, centrada en sus estambres, es mucho menos significativa de lo que se pensaba y se trata tan solo una pequeña adaptación a la polinización.

Cuando se conoció la noticia en 2019 vino acompañada de un lógico revuelo, al tratarse de una planta tan popular. No nos gustaba la idea, cierto, pero no quedaba otro remedio. Hoy, cada vez es mayor el número de viveros, centros de jardinería y sitios web donde el romero aparece identificado como Salvia rosmarinus y antes de que nos demos cuenta nos habremos acostumbrado al cambio.

Resulta francamente útil manejar los nombres botánicos a la hora de buscar las características de alguna planta. Le dan un reconocimiento universal que salva los obstáculos que las diferentes lenguas suponen a la hora de comunicarnos y compartir información. Cada vez es mayor el flujo de información que circula por Internet y cualquier ayuda que evite confusiones es poca.

Por otro lado, los nombres vernáculos no deben olvidarse nunca localmente, porque suelen ser un referente cultural y etnobotánico importante. Pero no nos engañemos, pueden crear confusión, porque en numerosas ocasiones los nombres varían en función de las regiones y limitan su identificación dependiendo del idioma en el que se habla. Claro que, si no vamos a utilizar su nombre botánico, lo justo sería respetar el nombre común del lugar de origen de la especie en cuestión.

Ornamental, aromática, medicinal, afrodisíaca, tolerante a la sequía y amante del sol, el romero es un arbusto perennifolio con hojas fragantes en forma de aguja que tienen la parte inferior algodonosa y blanquecina.

Las características flores con dos labios bien marcados son blancas, rosas, púrpuras o azules. Puede florecer todo el año, dependiendo de las condiciones climáticas, pero suele tener una floración de otoño y otra a principios de la primavera. 

El romero forma un arbusto denso, con tallos verticales o postrados, según la especie. El nuevo crecimiento es suave y flexible, pero los tallos más viejos se vuelven leñosos, llegando a formar troncos con el tiempo. Los romeros rastreros son excelentes cubiertas vegetales, ya que sus ramas se arraigan fácilmente cuando entran en contacto con el suelo. 

Son bien conocidas desde la antigüedad sus propiedades aromatizantes y medicinales, además de ser una de las hierbas más apreciadas en la cocina. Claro que las abejas también conocen algunas de las bondades del romero, ya que adoran el néctar de sus flores, produciendo mieles con sabores y propiedades muy valoradas.  Durante mucho tiempo se consideró que el romero purificaba el aire y proporcionaba protección contra los malos espíritus (...), por lo que en todo el mediterráneo se utilizaba como sustituto del incienso.

Estas son cosas del romero de toda la vida, no importa si antes se lo llamaba Rosmarinus officinalis y ahora Salvia rosmarinus.

 

 

 

 

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