Las huertas circulares en su esencia son una adaptación frente al cambio climático.
Las huertas circulares en su esencia son una adaptación frente al cambio climático.
Entre sus ventajas podemos encontrar:
Es una iniciativa que ha sabido demostrar sus bondades y beneficios a todas las comunidades y familias que la han implementado.
Con ellos se siguen recuperando prácticas ancestrales. Hay profesionales que garantizan que este tipo de trazo ayudará a prevenir las plagas, siendo que los insectos pueden preferir movilizarse en líneas rectas.
Hay otros que lo atribuyen a una cuestión más espiritual; basada en principios de la Naturaleza, desde ya; es decir que esta elección radica en la Geometría Sagrada. Esta es una filosofía de construcción que opta x remitirse a las formas geométricas que se despliegan en la Naturaleza, siendo que éstas garantizan armonía en ambientes y, en este caso, los cultivos.
Esta técnica natural es tan eficiente en ese sentido… por eso se aplica desde siempre en África y se está aplicando actualmente en Colombia.
Este enfoque se ha convertido en una estrategia fácil de adoptar por las comunidades de esas zonas. Pueden producir rápidamente, mejorar las condiciones del suelo, ayudar a la diversidad de cultivos, ajustar el clima y, por supuesto, fomentar el trabajo comunitario.
Los huertos circulares son pequeñas explotaciones ordenadas en torno a un sistema de círculos concéntricos divididos entre unos que actúan como espacios para el cultivo y otros que articulan pasillos o surcos. Se trata de un sistema que permite economizar el espacio y contribuir al buen estado de sus condiciones edafológicas.
El primer paso para crear un huerto circular es marcar su punto central y, desde él, trazar una primera circunferencia de unos 90 centímetros de radio. A continuación, se traza una nueva circunferencia de unos 60 centímetros desde el borde exterior de la primera. A esta segunda circunferencia se le añadirá otra de unos 130 centímetros y, a partir de aquí, se repetirá este patrón de 60 – 130 tantas veces como sea necesario. Por supuesto, estas medidas son orientativas y deberían estar siempre supeditadas al espacio disponible.
¿Por qué tiene esta forma?
Básicamente el huerto circular tiene esta forma porque en primer lugar, lo que hace es airear el suelo a través de estos camellones y darle una profundidad más efectiva.
Una vez que se han hecho las zanjas a la parte superior donde se encuentra toda la tierra que se ha removido, se le aplica materia orgánica a fin de mejorar la cantidad de nutrientes que tiene el suelo. Estos últimos se pueden observar en la gran entidad de micro-organismos y lombrices que no solamente se incorporan al sistema, sino que también se desarrollan en torno a este.
Posteriormente, se le agrega mantillo de bosque, a fin de que también se mejore la cantidad de micorrizas que tiene este suelo, fortaleciendo así las raíces de las plantas que allí se van a sembrar, soportando los vientos pero también mejorando su capacidad de absorción de agua.
La construcción del huerto permite que la estructura de los camellones circulares tenga una larga vida útil, que solo requiere manejo y mejora constante.
También requieren un sencillo trabajo de ingeniería que combina el arreglo de pendientes, circulación de agua, suelo y sedimentos, que pueden ser controlados y ajustados fácilmente con el trabajo manual, además que mejora las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo, en varios metros alrededor del ecosistema.
Por último, se elige un cultivo biodiverso siendo que eso fortalece la defensa de la huerta como un sistema integrado.
Esto es así gracias a que cada especie de planta cuenta con su propia defensa específica e individual y, al estar en compañía con otras, sus defensas convergen en una red formando un sistema inmunológico de primera. Sin dudas, una vez más nos enseñan valores: su unión hace la fuerza.
Todas estas alternativas las aprendemos gracias a la Permacultura: un movimiento que busca observar e implementar las soluciones que la Naturaleza encuentra, para concebir construcciones y otro tipo de recursos que LE APORTEN armonía al ecosistema justamente. (No invadir, no sacar, explotar, ni descolocar: SUMAR)
Sin dudas todas estas técnicas orgánicas ayudarán a evitar el uso de pesticidas; hacer fértiles las tierras más impensadas.
