La baguette francesa entra en la lista del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

martes, 20 de diciembre de 2022 · 08:40

Una noticia recién salida del horno: la baguette, el pan largo y crujiente que es un delicioso elemento básico de la vida francesa, ha recibido un estatus de protección especial, que la sitúa en el olimpo culinario junto a otras delicias gastronómicas regionales de todo el mundo.

El 30 de noviembre, el saber hacer artesanal y la cultura de la baguette han sido reconocidos oficialmente en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. El listado cuenta con alrededor de 600 tradiciones de más de 130 países.

Aunque las panaderías de Francia suelen vender numerosos tipos de baguette, las mejores se conocen como baguettes de tradition. Este pan, producto de una mezcla de harina de trigo, agua, levadura, sal y una pizca de “savoir-faire”, o el arte de saber disfrutar la vida, ha sido parte central de la dieta francesa durante al menos 100 años.

La baguette francesa es el pan más consumido en toda Francia. Cada año se venden unos 6000 millones, lo que significa que unos 12 millones de consumidores la piden en las panaderías cada día. Cada barra pesa unos 250 gramos aproximadamente.

Más que el producto en sí mismo, la UNESCO premia con esta distinción el “savoir-faire”, la manera particular de elaborar, amasar y hornear esta barra de pan que ha sufrido, como tantos otros éxitos culinarios franceses, de los abusos de la industrialización.

El galardón supone un reconocimiento a las panaderías tradicionales, que han ido cerrando en Francia, particularmente en el campo. En 1970 había unas 55.000 panaderías artesanales (una por cada 790 habitantes) en comparación con las 35.000 en la actualidad (una por cada 2.000 habitantes), según datos del ministerio de Cultura.

 

TEORÍAS SOBRE SU ORIGEN

Hay varias teorías sobre el nacimiento del baguette. Según “El Universal”, una de ellas apunta a la Revolución Francesa y a la escasez de comida. Como respuesta, hacia 1793 se crearon leyes que animaban a cocinar pan.

El portal también admite la posibilidad de que su génesis esté vinculada a Napoleón Bonaparte. Él habría dado “la orden de que el pan tenía que cumplir con ciertas características para poder ser transportado por sus soldados dentro de un bolsillo especial en su uniforme, por lo que el pan debería ser alargado y de cierto ancho”.

Otra versión indica que se remonta a la construcción del metro de París. “El Universal” escribe que hubo muchas peleas entre los trabajadores, quienes llevaban sus cuchillos para cortar el pan. Para evitar problemas mayores, el supervisor decidió encargar al panadero un tipo de pan que no necesitara de un cuchillo para rebanarse, así es que encargó un pan lo suficientemente largo para poder ser trozado con las manos.

La panadería “Madripan” consigna en su portal que también es posible que los primeros baguettes se cocinaran en Viena. Los hornos a vapor le habrían dado su característica corteza crujiente y su miga blanca. ¿Qué opinarán los franceses de esta teoría?

¡AH CELEBRARLO! LA BAGUETTE ES UN SÍMBOLO DE REFERENCIA TAN FRANCÉS COMO LA TORRE EIFFEL.

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