Este género de plantas está conformado por numerosas especies, siendo todas ellas de una gran belleza. LA MALVA MÁS POPULAR ES LA QUE TIENE COMO NOMBRE CIENTÍFICO MALVA SYLVESTRIS y pertenece a la familia de las Malváceas.
Este género de plantas está conformado por numerosas especies, siendo todas ellas de una gran belleza. LA MALVA MÁS POPULAR ES LA QUE TIENE COMO NOMBRE CIENTÍFICO MALVA SYLVESTRIS y pertenece a la familia de las Malváceas.
En latín, malva proviene del nominativo malva, -ae (malvae en caso genitivo) es un término bastante utilizado desde la época antigua de Roma.
Su fama medicinal es muy vieja. En la antigüedad se creía que una poción a base de su zumo evitaba indisposiciones durante todo el día. Los pitagóricos la consideraban una planta sagrada, que liberaba el espíritu de la esclavitud de las pasiones y las emociones.
En la Italia renacentista, la flor era considerada un remedio para todos los males. Las flores se usaban, sobre todo en los conventos, para preparar un té que reducía el deseo sexual.
Esta planta es originaria de zonas con climas templados de Europa, África y Asia. Aunque se la encuentra en otras partes del planeta ya que se adapta bien si tiene ambientes adecuados.
Crece en forma silvestre en baldíos, al costado de caminos ya que no requiere de condiciones naturales exigentes. En la actualidad también se la cultiva para luego ser utilizada para ornamentar jardines y como planta medicinal.
→ Tallos, hojas y raíz
Las malvas son plantas perennes o bianual que se mantienen verdes durante todo el año. Pueden llegar a medir el metro de altura. Presentan una base leñosa, con tallos erectos.
Las hojas son enteras, en forma de corazón y con 5-7 lóbulos poco pronunciados.
La raíz es fusiforme y el fruto tiene forma de disco y contiene gran cantidad de semillas secas.
La planta de malva suele tener una forma de mata y se expande con bastante rapidez cuando tiene adecuadas condiciones ambientales. Por esta razón en algunas áreas de cultivo se la considera una planta invasora.
→ Flores:
La malva es una planta muy conocida, fácil de encontrar y distinguir por sus características físicas en especial por sus flores. Tiene flores de 5 pétalos con un dibujo de 3 franjas que parecen venas dentro de la misma en un color más oscuro. Esta planta forma racimos en las flores, las cuales se cierran en la noche o cuando el clima no es bueno para proteger el polen que contienen.
Las flores tienen un tamaño pequeño de solo 2 a 6 cm y varían de color de acuerdo a la especie que sea. Por ejemplo, hay variedades que son rosas, otras son amarillas y otras son blancas. Lo que no cambia de una especie a otra es la cantidad de pétalos que presenta.
Las malvas florecen en verano.
Cuando no tiene flores la malva tiene gran cantidad de hojas verdes que también le dan un aspecto silvestre interesante.
→ Frutos:
Los frutos estas plantas son esquizocarpo (una especie de fruto seco) y tienen la forma de los gajos de la mandarina. Son indehiscentes, lisos o rugosos. Sabrás que un fruto de malva está maduro cuando observes que cambia de tonalidad y se vuelve de un color más parduzco.
El fruto de la malva es indispensable a la hora de identificar qué especie es.
¿Cuáles son las propiedades de la malva?
Quizás no lo sepas, pero las especies que conforman este género vegetal presentan diferentes propiedades que se consideran beneficiosas para la salud humana. Esto se debe a sus principios activos, a saber:
Las malvas tienen propiedades antiinflamatorias, laxantes, cicatrizantes, calmantes, digestivas y expectorantes. Como ves, sus aplicaciones son muchas y variadas, pues sirven para tratar numerosas afecciones y enfermedades, pero destacan los siguientes usos:
→ Las malvas son perfectas para tratar enfermedades del aparato respiratorio pues tiene propiedades emolientes que suavizan las mucosas respiratorias y reducen la inflamación.
→ Son populares en afecciones del aparato digestivo, por ejemplo, sirven para tratar el estreñimiento o un estómago irritado.
→ También se emplea en el tratamiento de heridas, llagas y picaduras de insectos. Se puede machacar la planta tierna y aplicarla a la parte afectada o usar el jugo de la misma para tratar una zona concreta.
Esta planta también tiene aplicaciones culinarias. Ya en la antigüedad se empleaba en la elaboración de diferentes platos, en los que se mezclaban con otros vegetables alimenticios. Actualmente, las flores se comen en ensaladas y las hojas como si fuera una verdura.
El cultivo de malva
Las malvas son plantas poco exigentes en cuanto a su cultivo. Son las especies ideales para los usuarios con poca mano para la jardinería, pues no necesitan demasiados cuidados. Aunque es un género vegetal muy agradecido, las variedades que lo conforman no están exentas de un cierto mantenimiento y unos ciertos cuidados.
Las condiciones de plantación de las malvas son las siguientes:
Ubicación: El lugar en el que se plante una malva es un factor muy a tener en cuenta. Como muchas otras plantas, este género necesita estar colocado en una ubicación expuesta de manera directa a la luz solar.
Riegos: Los riegos deben ser frecuentes, sobre todo en verano. Evita los encharcamientos, las malvas no toleran el exceso de agua pues corren riesgo de que se pudran sus raíces. Mantén húmeda la tierra.
Abonado: Estas plantas deben abonarse desde primavera y hasta finales de verano. Lo mejor es que aportes un abono orgánico formado por humus de lombriz.
Trasplante: También se aconseja trasplantar la malva a una maceta mayor cuando se observe que la planta ha crecido de más. Para ello, extrae la planta del recipiente actual (con cuidado), colócala en el centro de la nueva maceta, rellena con sustrato, riega hasta que la tierra esté empapada y déjala en un lugar al sol. Así de simple. También puedes trasplantarla al jardín.
Como ves, las malvas son muy sencillas de cultivar. Su mantenimiento es bajo y los cuidados son básicos.
Las enfermedades que pueden sufrir las malvas
Hagas lo que hagas, en muchas ocasiones, tus plantas acabarán por enfermar (leve o gravemente), y las malvas son especies que pueden verse afectadas.
Los más habituales son los siguientes:
Los caracoles atacan a estas plantas comiendo su follaje. Es una de las plagas más habituales y para combatirla cava una fosa alrededor de la planta y llénala de cebo especial para caracoles.
Otra enfermedad muy común en las malvas en el hongo Puccinia malvarum. Sabrás que tu planta está enferma cuando veas que sus hojas están deformadas. El hongo se manifiesta en las partes aéreas y causa protuberancias duras de color marrón.
Otras plagas destacadas son las de la araña roja, los gorgojos y los mosquitos verdes. En este caso, es muy importante que se lleven a cabo tratamientos preventivos desde el comienzo de la primavera hasta pasado el verano.
