HACIENDO ECO EN PILAR

Cambiar el cepillo de dientes puede tener impacto positivo en el medio ambiente

martes, 28 de septiembre de 2021 · 15:05

Se estima que únicamente el 9% de los plásticos son reciclados a nivel mundial. El cepillo de dientes es uno de los productos más desechados por la población, y es un grave problema para el cambio climático.La creciente conciencia medioambiental impulsa a muchas personas a querer tomar decisiones más racionales sobre el uso del plástico.

Uno de los materiales que ha irrumpido con fuerza como alternativa eco-friendly  es el bambú, una planta fuerte, duradera, completamente biológica y, por tanto, degradable. Para algunos, pasarse a un cepillo de dientes de bambú es una forma sencilla de reducir el uso del plástico en el hogar.

 ¿Qué tienen de malo los cepillos de dientes tradicionales de plástico? National Geographic señala que cada año se producen más de 448 millones de toneladas de plástico, lo que supone una problemática enorme dado que el plástico no se descompone y a menudo termina no reciclándose. De hecho, algunos productos de plástico, como sorbetes y cepillos dentales, son difíciles, si no imposibles, de reciclar.

Al momento de ir a un supermercado o a una farmacia para comprar un nuevo cepillo de dientes, es importante que sepamos que ya existen entre nosotros cepillos de materiales menos contaminantes que los de plástico. Estos cepillos de dientes de bambú parecen haber llegado para quedarse ya que resultan mucho más amigables con el medio ambiente al estar compuestos por materiales biodegradables y reciclables.

Pese a parecer un producto ecológico nuevo, los cepillos de dientes de bambú son en realidad uno de los cepillos dentales más antiguos. Los estudios históricos apuntan que los primeros cepillos de dientes de cerdas se inventaron en China en el siglo XV con cerdas de jabalí y mangos de bambú.

Una nueva alternativa

El mango del cepillo de dientes está compuesto en su totalidad de bambú, y las cerdas son de plástico pero se pueden reciclar. Las plantas que se utilizan para este tipo de productos se extraen de una de las plantas con mayor tasa de crecimiento del reino vegetal y, para tranquilidad de los defensores de los osos panda, es una variedad de bambú diferente a la que sirve de alimento a estos animales.

Otra de las características que poseen estos cepillos de dientes es que son biodegradables. El proceso de degradación se lleva a cabo en un tiempo muy inferior al del plástico. Por lo que su capacidad de descomposición ayuda a que existan menos residuos y no contamine tanto al suelo. El cepillo de bambú, dependiendo la marca suele tardar entre tres meses y dos años en degradarse.

Lo único que tienen en común el cepillo de dientes de bambú y su equivalente de plástico, son las cerdas de nylon. Estas no pueden ser reemplazadas por ahora por otro material, ya que son las más higiénicas que proporcionan una segura vida útil promedio. Si sacamos las cerdas de nylon, podemos reciclar los mangos de los cepillos de dientes de bambú para compostaje o encontrar ideas creativas para reutilizar los mangos.

Otro dato interesante a resaltar, es que la emisión de dióxido de carbono del cepillo de plástico es de casi 37 años mayor al de bambú, debido a su proceso de producción y distribución. 

Si estamos pensando en realizar este cambio es importante que hablemos con nuestro odontólogo. Te ayudará a elegir el cepillo de dientes idóneo y te indicará su uso y cuidado.

No obstante, si los cepillos de dientes de bambú terminan en la basura, no son realmente más ecológicos que sus equivalentes de plástico.

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