Literatura

Amaneciendo Letras

Recomendaciones de libros cortos para leer en cuarentena
viernes, 2 de octubre de 2020 · 08:30

Queridos lectores:

En estos días en que perdimos al maestro Quino, quien nos enseñó con la gran pequeña niña Mafalda a pensar el mundo desde el punto de vista de los que pareciera que no encajamos (¡y no queremos encajar!), recordé a otra mujercita que también cuestionó los valores que la sociedad le decían que eran los correctos y a los que se tenía que acostumbrar: Jo March, una de las cuatro hermanas protagonistas del libro Mujercitas , escrito por Louisa May Alcott hace 152 años. A pesar del tono conservador de la novela, la cual le da importancia a un concepto de mujer basado en la dulzura y el decoro, también muestra la dignidad y la importancia de la honradez : “Descubrió que el dinero no podía evitar que la vergüenza y la tristeza entrara en la casa de los ricos; otra, que, aunque pobre, era mucha más feliz con su juventud, salud y buen humor, que cierta señora, vieja y descontentadiza, que no sabía gozar de sus comodidades;” Así, Mafalda nos grita “¿Te engordaste dos kilos desde el verano pasado? Bueno, millones de personas no pudieron engordar porque no tuvieron nada que comer. Pero supongo que vos necesitás consuelo y no sentirte tan estúpida.” Jo también sufre incluso el corset social de la belleza de su tiempo: lo único que tiene bello es su largo y sedoso pelo ( ¡y quién no se ha enfrentado a su pelo como Mafalda y su peine!), el cual se corta para ayudar a su madre. Jo es la imagen de rebeldía a su tiempo, aunque a nosotros nos pareciera que sus actos son pequeños y sin importancia: ironiza, corre, salta y, por supuesto, lee sin parar. Nuestra Mafalda le advierte al soñador Felipe “Vivir sin leer es peligroso. Te obliga a creer en lo que te digan.” Jo quiere ser escritora para tener su propio dinero en un mundo en el cual la mujer solo era esposa, madre abnegada, encerrada en un hogar que ella consideraba prisión: “¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?”, nos cuestiona Mafalda, quien quiere ser intérprete en la ONU para frenar las guerras y que el mundo esté a salvo.

Ambas reflexionan sobre la vida que les tocó vivir: el contexto de las aventuras de la familia March es la Guerra Civil en los Estados Unidos, el de Mafalda es una Argentina caótica entre gobiernos democráticos y golpes de estado y un mundo que vivió la barbaridad de la bomba atómica y los campos de concentración. Sin embargo, ninguna de las dos se da por vencida : “No te canses de intentar y nunca creas que es imposible vencer”, “ La vida es linda, lo malo es que muchos confunden linda con fácil.

A pesar de la distancia que existe entre Jo y Mafalda, ambas continúan siendo reconocidas en nuestros días: en las versiones cinematográficas de la novela, el rol de Jo siempre es protagonizado por actrices con fuertes personalidades: Katherine Hepburn (en 1933), June Allyson (en 1949), Winona Ryder (en 1994) y Saoirse Ronan (2018); los homenajes a Quino no pararon en los últimos años, incluso obteniendo el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Así como Jo, Mafalda será eterna: la obra de Quino ya es un clásico, un legado que nos dejó un hombre que creía que “Lo ideal sería tener el corazón en la cabeza y el cerebro en el pecho. Así pensaríamos con amor y amaríamos con sabiduría.”

¡Buena Lectura!

Ana Ovejero

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