El pilarense que venció al cáncer y llegó a la cima del Everest

En la madrugada de ayer Tomás Ceppi alcanzó los 8.848 metros del monte más alto del mundo. Se convirtió en el 25º argentino en lograrlo. Fue en una semana en la que 10 escaladores murieron en plena travesía.

El pilarense que venció al cáncer y llegó a la cima del Everest

Nació en Choele Choel (Río Negro) y desde su infancia tuvo una relación muy especial con el trekking, logrando su primera cima, la del cerro López, con tal solo 5 años. Tomás Ceppi, de 38 años, se radicó en Pilar en 2010 luego de que le diagnosticaran una grave enfermedad y como un ejemplo claro de superación, se acaba de convertir en el 25º argentino en alcanzar la cima del Everest, de 8.848 metros.

En un contexto en el que en los últimos días 10 escaladores murieron por el exceso de personas queriendo llegar a la cumbre, Ceppi y su compañero, el también argentino Ignacio Montesinos, lograron lo que para la gran mayoría de la población parece un imposible, escalar el monte más alto del planeta.

Pero la historia de Ceppi hace que su travesía sea aún más admirable. El deportista se radicó en Pilar en 2010, tras meses de internación en el Hospital Austral luego de ser diagnosticado con un carcinoma papilar con metástasis.

A pesar de los desalentadores pronósticos, apenas después de leer los estudios médicos, el guía de montaña se fue a hablar con clientes porque a la semana partía para Mendoza.  Con esa misma entereza y empuje, a las dos semanas de operarse ya hacía 60 kilómetros en bicicleta.

De acuerdo a lo que Ceppi contó en una entrevista con El Diario que fue publicada el 26 de junio del 2017, el montañismo fue clave para poder superar la enfermedad, porque moldeó su carácter.

En esa misma entrevista, había revelado un detalle que hoy cobra mayor relevancia y es, posiblemente, uno de los factores que hizo que pueda concretar algo con lo que muchos sueñan, pero poco logran. “La cumbre es un puntito geográfico al que se puede llegar o no, hay un montón de factores que uno no maneja para llegar. El que lo hace solo para llegar a la cumbre, está equivocado. Es importante el proceso, el disfrutar del lugar, de la actividad nueva, más si estás con gente con la que se puede sociabilizar”.

Mientras que para Montesinos, su compañero de travesía, fue la primera experiencia en el Himalaya, en 2012 Ceppi ya había estado en Lhotse, Nepal, la cuarta cubre más alta del mundo en donde “estuve cerca de dejar de contarla”. Según lo que detalló, el día de la cumbre estaba el terreno muy seco, lo que provocaba muchos desprendimientos de rocas y una le pegó en el casco, lo rompió y lo tiró para atrás. Si la roca no pegaba en el casco, lo mataba.

Sn embargo, más allá de haber atravesado una situación que podría haberle costado la vida,  para el rionegrino no se trata de no tener miedo, sino de cómo se lo toma. “Si el miedo te abre los ojos y te ayuda a decidir mejor, bienvenido sea, es lo que te mantiene vivo. Te ayuda a ser mucho más precavido”, concluyó.

 

 

46
6

Valorar esta noticia

18% Satisfacción
68% Esperanza
8% Bronca
0% Tristeza
0% Incertidumbre
5% Indiferencia
Comentarios Libres