La pilarense Mariana Iacometti, alumna de Periodismo de la Universidad del Salvador, se encuentra en Japón donde participó de un concurso internacional, oportunidad que se le presentó mediante un intercambio estudiantil realizado en Tennessee, Estados Unidos, en agosto del año pasado.
Al instalarse por unos meses en América del Norte, la estudiante formó un grupo con las alumnas Rino Toriya (Japón) y Gabbie Kelsey (EE.UU). En diálogo con El Diario, con quienes volvió a reunirse en el país oriental. Juntas aplicaron su proyecto en la competencia Hult Prize, en Osaka, siendo finalmente convocadas. Los gastos del viaje corrieron a cargo de la universidad estadounidense: “Tienen una visión bastante avanzada, invierten mucho en el estudio y en el estudiante para este tipo de competencias y eventos”.
Dicha competencia anual “propone una problemática mundial y pretende que, mediante sus ideas, los estudiantes puedan proponer soluciones”. Particularmente, en estas competencias la idea ganadora tiene la posibilidad de participar en las regionales, y el proyecto del grupo fue lo que les abrió las puertas en Osaka para competir en el concurso internacional.
Así es que Mariana se fue por 9 días a Tokio y Osaka, con el objetivo de presentar su plan junto a sus compañeras, gracias a la materia que cursó en el intercambio.
Allí compitieron contra campus de otras ciudades, por un premio final de nada menos que un millón de dólares. La idea ganadora fue de una universidad de Japón pero, más a allá del resultado, la joven pilarense disfrutó de una experiencia enriquecedora, explorando la ciudad de Tokio con sus peculiaridades exóticas, tan distintas a nuestra cultura.
Diferente
Todo lo que vivió estos días se manifestó a través de sus redes sociales, en donde mostraba los aparatos electrónicos más extravagantes, como un inodoro levanta su tapa automáticamente al entrar el usuario al baño. También experimentó diferentes tipos de comida japonesa, desde los platos tradicionales hasta los más extraños (a veces sin saber qué estaba comiendo…). Por otro lado, sumó la experiencia de dormir en hoteles donde las camas son individuales y se encuentran sobre la pared, en forma de tubos.
Sin embargo, a través de lo que mostró Mariana, se pudo ver cómo la cultura de los japoneses está presente en la ciudad, en referencia a los años que tienen los templos y a los monjes que se encuentran allí.
Intercambio
El año pasado, Mariana tuvo la oportunidad de vivir cinco meses fuera del país, en el campus de la facultad Maryville College, cercana a la ciudad de Knoxville, en el Estado de Tennessee.
“Fue increíble –expresó-, más allá de toda la gente que conocés. Una va con muchos preconceptos, y la verdad es que aprendí muchísimo lo que es la cultura, más particularmente del sur, que tiene cowboys y mucho country. Es muchísimo más conservador en cierto punto, pero tiene sus encantos”.
Además de vivir una experiencia inolvidable señaló que “estando ahí tuve la oportunidad de competir, uno de los profesores de una materia que se llama Contemporary and Global Issues nos propuso competir en Hult Prize”.
Sin dudas, para la estudiante esta experiencia quedará le marcada para siempre, ya que pudo establecer amistades y conocer diferentes culturas, además de haber participado en una competencia internacional.