Por Rocío Morabito
Por Rocío Morabito
Marca ya instalada en CABA, semanas atrás Crêpas abrió una sucursal en Pilar. Sin hacer publicidad, el boca en boca hizo que en menos de un mes haya una gran repercusión. Sus dueños, los jóvenes pilarenses Leopoldo Álvarez Haiek (24) y Antonio Demarco (23), destacan la cantidad de gente que ya fue a comer al local desde las primeras semanas, y afirman que la zona es un lugar perfecto para su emprendimiento.
Los jóvenes de hoy se plantean su futuro y quieren ser ellos los que tomen las decisiones de sus vidas. El proyecto empezó en diciembre de 2017, en una charla entre amigos pensando en sus trabajos. Fue una pregunta la que abrió las puertas de este emprendimiento: “¿Negro, estás para que empecemos algo juntos?”, y en menos de una semana estaban buscando locales. Dos amigos que años atrás ni planeaban ser socios, hoy son dueños de un negocio en el shopping Torres del Sol.
Para ellos son muchas las diferencias entre trabajar en una empresa y tener un emprendimiento propio, y es algo que es sabido por los millennials. Desde chico, Antonio tuvo sus propios emprendimientos, y paralelamente trabaja en el Ministerio Público Fiscal como abogado. El camino de Leopoldo, por su parte, fue el contrario: desde que salió del colegio trabajó en empresas, pero siempre con la idea de tener un emprendimiento. Durante estos últimos dos años pensó muchas cosas para hacer, pero a ninguna la veía posible y, cuando surgió lo de Crêpas, pensó “es ahora, es el momento”. Así, dejó de trabajar en una empresa para dedicarse “al 110%” a esto, y le encanta.
El producto estrella de Crêpas, como lo indica su nombre, son creps dulces y salados en una gran variedad. También se enfoca en la producción de jugos naturales y pueden conseguirse ensaladas, sándwiches, tostados y desayunos.
-¿Cómo fue la repercusión, de Crêpas en Pilar, desde el primer día?
-L: Primero tuvo mucha repercusión porque es conocido, y segundo por cómo es Pilar. Pilar tiene una particularidad: abre algo nuevo y todo el mundo quiere ir ahí, siempre hay un boom. Sabíamos que, al ser una marca conocida y estar en un shopping del kilómetro 50, sí o sí iba a tener repercusiones.
-A: La publicidad fue tranquila. Ya de arranque las personas que nos conocen lo estaban esperando, y sabíamos que con el boca a boca iba a venir gente, aunque no esperábamos que tanta. La primera semana vino mucha gente en los tres turnos, de los colegios, de las universidades, la mayoría diciéndonos que no podían creer que habíamos abierto acá. Todo fue del boca a boca, me sorprendió la cantidad.
-¿Cuál es la forma de publicitar al local en el futuro?
-L: Tenemos muchas propuestas de publicidad que estamos esperando el mejor momento para explotarlas. Por otro lado, un medio para hacerse conocido es algo que se llama “Club Crêpas”,es una tarjeta que te da promociones para fidelizar al consumidor.
-A: Por ahora lo que más se mueve es Instagram, debido a nuestro público. Generalmente, cuando vemos que alguien se está sacando una foto, medio en chiste y medio en serio le decimos “@crepaspilar”, porque sabemos que las historias esporádicas de 24hs son una forma en que la gente se entera de las cosas.
Como jóvenes emprendedores no pueden estar más felices, y su idea es siempre estar cerca de los consumidores para saber sus gustos y preferencias. No solo ellos, sino todo el personal está en interacción con las personas, todos saludan a los clientes y les dan la bienvenida.
Crêpas para Leopoldo y Antonio no es solo su trabajo, ya es parte de su vida. Luego de diez meses de soñar, crear, y finalmente abrir su local, están dispuestos a darlo todo.
MANJARES
En Crêpas hay 18 gustos de creps salados y 8 gustos de creps dulces. También se enfoca en la producción de jugos naturales.
Horarios:
Domingos a jueves de 10 a 23.
Viernes y sábados de 10 a 1.
Precios: Creps $175; jugos $75
Adicional a sus productos principales también venden ensaladas, sándwiches, tostados y desayunos.
