Entrevista

“El fútbol me hizo vivir cosas impresionantes”

Diego Sosa quedó libre de Flandria en junio. Y mientras analiza su posible retiro repasó sus 20 años de carrera. “De cada club donde estuve me quedo con la gran humildad de los grupos”, resaltó el defensor de 40 años.
domingo, 27 de septiembre de 2020 · 08:12

Diego Sosa quedó libre de Flandria en junio pasado y desde ese entonces analiza la posibilidad de ponerle punto final a su carrera como futbolista. Pero no se resigna, porque afirma que “uno nunca quiere dejar de jugar”.
“El fútbol me hizo vivir cosas impresionantes”, resalta el defensor de 40 años, que arrancó en Fénix a comienzos de siglo y 20 años después todavía dice tener cuerda para estar dentro de una cancha.
“Uno siempre quiere estar ahí, vivir ese nerviosismo, esa ansiedad de entrar a la cancha que te mantiene vivo para seguir jugando. No sé qué tiene Dios preparado para mí. También tengo que entender la realidad y cuando la analice daré un paso al costado”, describió su presente el zaguero central.
El jugador de Villa Rosa comenzó a dar sus primeros pasos en el fútbol en la Escuela Municipal “Luis Lagomarsino”, dirigida por Jorge Navarro, y formó parte de aquella camada que se consagró campeona en los Torneos Juveniles Bonaerenses de 1997. Esa medalla de oro tuvo como premio un viaje a España.
Esa consagración le permitió al defensor sumarse a las juveniles de Fénix y en 2000 debutó en Primera de la mano de Fito Muñoz. “Todos los chicos me ayudaron enormemente porque esa fue mi primera experiencia dentro del fútbol. Yo me sentía un profesional más allá de estar jugando en la Primera D. Y trataba de copiar a los mayores como Nacho Martínez, Chelo Marchese, Pitu Muñoz, Neuspiller y el Piojo (Vitale)”, recordó y contó: “Tenemos un grupo y siempre están contando anécdotas de esas cosas lindas vividas.”

Cruzó el charco
Sosa vio la posibilidad de jugar en el exterior y no lo dudó. Y en el fútbol uruguayo encontró la posibilidad de jugar en Primera División. En 2004 se sumó a Rocha FC, equipo con el que un año después logró el título, el primero para un club del interior de ese país. Esa consagración le permitió en 2006 jugar la Copa Libertadores. 
“Fue una experiencia bárbara. Lo que hizo Dios en ese equipo fue increíble”, dijo con toda la fe. “Era un grupo muy humilde, muy de barrio. Fue Dios el que nos llevó faltando 3 fechas a lograr el título en la última fecha”, enfatizó.
En 2007 pasó a River Plate de Montevideo, después que Rocha descendiera la temporada anterior. Tuvo a Juan Ramón Carrasco como entrenador al que consideró “un sabio del fútbol”. “Aprendí muchas cosas de él. Me hacía enojar pero sacó lo mejor de mí”, recordó.
Con el Darsenero jugó dos Copas Sudamericanas, llegando en la de 2009 a las semifinales. 

Regreso al país
En 2010 regresó al país para integrar San Martín de San Juan. Con el Verdinegro ascendió a Primera al ganar la promoción ante Gimnasia La Plata. 
Pero el 2012 pudo haber sido su final como futbolística. Pero su enorme fe (Evangelista) lo sostuvo en pie. En aquel Clausura, Diego anotó un insólito gol en contra ante Estudiantes de La Plata, que para colmo significó el de la derrota del Santo. 
“Fue un momento duro para mí, pero el que más me enseñó porque Dios me levantó para seguir adelante. Sufrí mucho, porque salía en todos los noticieros, la gente me cargaba, me decía cosas feas, no quería salir de casa”, contó.
Tras su partida de San Juan, Diego regresó a Fénix en 2013 y luego pasó por Deportivo Español hasta llegar a Flandria en 2016. “Gracias a Dios logramos el campeonato de la B Metro y ascendimos al Nacional”, recordó su paso por el Canario.
Mientras espera alguna oferta concreta, Sosa sigue entrenando para no perder el ritmo. 


“La gente del pueblo no lo podía creer. El 7 de diciembre me llama la gente de Rocha para festejar el campeonato. No puedo creer el cariño que te dan.”

“Con los chicos de la Escuela Lagomarsino siempre nos acordamos cuando viajamos a Madrid. Nosotros ni nos imaginábamos que íbamos a subirnos a un avión.”

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