En el marco de la reciente reforma laboral impulsada por el Gobierno y aprobada en el Congreso, una empresa con sede en Garín se convirtió en la primera firma en cerrar un acuerdo de con el llamado "banco de horas".
Se trata de Mirgor, dedicada a las autopartes. Lo acordó con el gremio SMATA. Permite adecuar la duración de las jornadas según la producción.
En el marco de la reciente reforma laboral impulsada por el Gobierno y aprobada en el Congreso, una empresa con sede en Garín se convirtió en la primera firma en cerrar un acuerdo de con el llamado "banco de horas".
Tal como informó El Día de Escobar, el convenio comenzará a aplicarse en julio en las plantas de la empresa Mirgor, dedicada a la producción de autopartes. Una de ellas está en la localidad escobarense de Garín, ubicada sobre la avenida Constituyentes al 500 (la otra se encuentra en el Partido de Baradero). Según trascendió, la compañía tendrá un cupo de 200 horas por 12 meses con opción a prórroga si las condiciones no mejoran.
Sobre esto, se explicó que el objetivo es adaptarse a un contexto de fuerte caída en el nivel de actividad y evitar más desvinculaciones: en los últimos 6 a 8 meses, el sector autopartista perdió unos 8.000 puestos de trabajo.
Además, fuentes del sector confirmaron que se trata de un acuerdo específico entre la empresa y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), conducido por Ricardo Pignanelli. No modifica el convenio colectivo de trabajo vigente, pero sí abre un fuerte precedente para otras compañías industriales.
La implementación de este mecanismo fue posible tras la reglamentación de la ley 27.802 de Modernización Laboral, impulsada por el gobierno de Javier Milei. La normativa habilita a los convenios colectivos a incorporar sistemas que permitan adaptar las jornadas laborales a las necesidades productivas de cada actividad mediante esquemas de compensación de horas y francos compensatorios.
El mecanismo permite a las empresas ajustar las jornadas según la demanda productiva, sin recurrir a suspensiones o despidos. Según el gobierno nacional, la herramienta busca otorgar mayor flexibilidad a las empresas para organizar la producción y sostener el empleo en contextos de baja actividad. En cambio, distintos sectores sindicales cuestionan este tipo de esquemas al considerar que pueden reducir la previsibilidad de las jornadas laborales y profundizar la flexibilización de las condiciones de trabajo.
El banco de horas permite regular las fluctuaciones: si un día hay poco trabajo o no hay actividad, el empleado cobra igual pero esas horas se acumulan. Cuando la actividad repunta, se devuelven trabajando más.
