Las instalaciones del Club Atlético empezaron a ser un bunker de la lucha contra el Covid-19 en el centro de Pilar y ya se pueden ver las ambulancias estacionadas en el ingreso al gimnasio de básquet.
La sede de la calle Ituzaingó también reabrió sus puertas luego de cerrarlas por la cuarentena social y obligatoria para albergar a médicos que llegaron a la ciudad a brindar sus servicios a la comunidad.
El Rancho acondicionó una habitación para los cuatro doctores que hacen turnos de 24 horas.
“Usan las instalaciones para descansar, comer y dormir, como también los vestuarios”, contó el vicepresidente de la institución, Jorge Kössler, que fue el encargado de ser el anfitrión de los médicos.
Justamente el vice de Atlético fue uno de los primeros pilarenses infectados por el Covid-19 y afrontó el aislamiento como su recuperación en el Hospital Austral hace un par de semanas.
Por ese motivo, Kössler ahora tiene turno para ir a donar plaquetas este lunes al hospital, para brindar su aportar en esta nueva iniciativa que busca conseguir algún paliativo o cura a la pandemia que acosa a toda la humanidad.



