La cuarentena de aislamiento social impuesta por el gobierno nacional no es impedimento para que Yamil Peralta se mantenga en forma aunque el preolímpico y los mismos Juegos Olímpicos de Tokio 2020 se hayan postergado oficialmente.
El boxeador de Del Viso está en su casa entrenando en doble turno con técnicas bastante artesanales y al viejo estilo de las películas épicas como Rocky.
“En casa se hace lo que hay. Correr no, pero colgué una bolsa, el cielo-tierra. Un amigo tiene una gomería y me prestó cubiertas de camiones. Una la puse parada y le voy pegando con un fierro. En la otra me pongo a saltar para los gemelos”, contó Yamil en charla con La liga.
“Hago ejercicios personalizados para el boxeo. Tengo unas pesitas”, agregó el dos veces olímpico en Londres 2012 y Río 2016, que deberá esperar un año más para poder ser récord en Tokio.
“Las cosas siempre pasan por algo. Tenía muchas ganas de ir y me decían que no vaya. Estaba en la duda de la recuperación o no”, confió sobre su situación particular ante el preolímpico que debía disputarse este fin de semana en Buenos Aires.
Una lesión en el brazo en febrero (desgarro) lo tenía en duda sobre su performance. “Está bien que estamos pasando por un momento malo en la Argentina, pero a mí el tema del brazo y las olimpíadas me vino bien”, aseguró.
“No sabíamos si llegábamos al 26. Nos estábamos preparando y si nos sorprendía, íbamos. Estaba en medio de una recuperación muy buena, ando con un magneto todos los días. Hago kinesio en casa, hago los ejercicios que me mandan. Así la voy llevando”, aseveró.
El aplazamiento de un año de los Juegos no altera sus planes. Sigue apuntando a Tokio y asegura que lo hará cada vez que pueda defender la celeste y blanca.
“Cada vez que aparezca la oportunidad, que esté en carrera y mi cuerpo pueda lo voy a seguir haciendo. El boxeo amateur y olímpico no lo hago por plata, es un placer representar a mi país cada vez que pueda”, subrayó.




