Daiana Ocampo construyó la carrera perfecta en el Maratón de Buenos Aires para consagrarse campeona Argentina y Sudamericana de los 42 Kilómetros en una competencia que reunió a 10 mil personas en las calles porteñas.
La atleta pilarense ratificó su condición de favorita y le agregó una marca histórica a su año de ensueño. Con 2 horas, 34 minutos y 12 segundos, quedó con el segundo mejor registro nacional de una mujer en esta distancia.
La representante del IronTeam culminó el Maratón en el 5º puesto de la general detrás de las grandes favoritas. La keniata Rodah Jepkorir Tanui fue la ganadora y su escolta fue la etíope Demissie Gadise Mulu.
“La última parte, cuando estaba llegando, sabía que era primera. La emoción me invadió totalmente. Llego rendida al piso porque no daba más y se mezcló con una enorme emoción”, contó Daiana en charla con La liga luego de la conquista que la vio caer al cemento apenas pasada la línea de meta.
“Estoy muy contenta por la carrera, por haber hecho el tiempo que planificamos y mejor todavía. No puedo pedir más. Salió más que perfecto”, destacó.
La gran actuación de Ocampo generó repercusiones en todos los ámbitos. “Estuve tratando de atender todos los mensajes, el teléfono explotaba. Recién pude llegar a casa a las 2 de la tarde”, rememoró el domingo de gloria. Es que además de la premiación, hubo ronda de prensa, trámites de carrera y el control antidopaje.
Ayer siguió con la charla con los medios y en Materia Prima (FM Plaza 92.1 mhz) confió: “Hoy estoy mejor, con dolores, pero mucho mejor que ayer. Terminé el domingo con masajes para poder descansar”.
“El recorrido fue excelente. Súper plano, con alguna calle con subidas como la parte de Puerto Madero. Como fue sello Bronze de la IAF la mejoraron. Gracias a ello se lograron las marcas con récords”, reconoció la pilarense de 27 años.
En cuanto a la marca, Daiana apuntó: “No soy se tirar números antes de la carrera. Uno se aferra y trata de sobrellevar la carrera de la mejor manera.
Tenía una marca en Rotherdam de 2 horas y 41 minutos. El primer objetivo era bajar ese tiempo y en mi cabeza tenía las 2 horas y 35 minutos. Salió mucho mejor de lo que pensaba”.
“El plan de carrera era respetar un número que habíamos hecho con mi entrenador. Me sentí con aire, me empecé a soltar y pude ir unos segunditos más rápido. En la segunda media Maratón la hice más rápido todavía. El plan de carrera tenía un número, pero yo me sentí tan bien que apreté un poquito más y salió más rápido”, contó Ocampo.
“Hay factores que no se pueden controlar en carrera, esa cuotita de suerte también estuvo de nuestro lado”, completó.




