Las largas jornadas de entrenamiento rindieron frutos para Jésica Magri, joven de 17 años oriunda de Villa Rosa que ayer se consagró subcampeona del mundo en el Mundial de kick boxing que se disputó en el barrio porteño de Flores. Pero, a pesar de este logro, la joven aseguró que “el hambre de gloria sigue intacta” y ya tiene la mente puesta en Egipto 2020.
“Nada es fácil y nadie te regala nada en esta vida. Pero nada nos va a parar, nos trajimos la de plata pero el hambre de gloria sigue intacta. Hicimos viajes largos, no nos importó viajar en transporte público, nos morimos de calor, madrugamos, hicimos más de dos horas y media de viaje, cansadísimos, caminamos cuadras y cuadras y pasamos nervios, ansiedades, angustias, risas y amarguras”, contó la deportista.
Sin embargo, a pesar de haber obtenido un segundo puesto, lo que supone un importante logro, no está conforme y quiere ir por más. “No estoy conforme pero dicen que el segundo puesto es el mejor. Yo no pienso lo mismo pero sé que di todo en esa pelea y llegar a esto con 17 años no tiene precio. Fue un gran paso en mi corta vida; soñé con esto y hoy en día siento que puedo lograr mucho más”, expresó.
Tal es así que, de acuerdo a lo que contó, mucha gente reconoció que tiene por delante una gran carrera. “Que gente de otras delegaciones me haya felicitado por mi pelea me llena el corazón de alegría. Hoy puedo decir con orgullo que soy subcampeona del mundo. Y no fue nada fácil llegar hasta acá y no cualquiera logra esto ni llega hasta acá fácilmente”, cerró.
Para obtener la medalla de plata tuvo que disputar tres peleas y, aunque las dos primeras ante una brasileña y una peruana las ganó, en la última se enfrentó ante una compatriota y no se le dio.
“Estuvo muy peleada. Es un orgullo representar a mí país y me enfrenté a una peleadora muy buena que también dio todo. Me traje la de plata para Pilar que no era lo que buscaba pero dejé todo”, dijo en diálogo con pilaradiario.com.
Y continuó: “Con 17 años lograr esto no es nada fácil así que en ese sentido estoy contenta. Los entrenamientos fueron muy duros y fue un sacrificio muy grande; muchos dicen que el segundo puesto no está mal pero no fue de mi gusto, quería traerme el título para Pilar. Pero al menos el título también fue para una argentina”.
Con palabras de agradecimiento a su padre, su familia, sus sponsors y entrenadores de kick boxing y boxeo – otra disciplina en la que se desempeña – la joven villarosense ya tiene un nuevo objetivo: la dorada en Egipto 2020.