En muchos casos a la sombra de los estupendos logros de los varones, la Escuela Municipal de Handball femenino también logró materializar una temporada de alto nivel competitivo.
Es que se confirmó como el único equipo de la zona dedicado a las chicas que gustan del handball sino que además consiguió el subcampeonato en su primer año dentro de la Liga de San Miguel.
"Fue un año atípico y muy bueno porque contra todo lo que se podía esperar, ya que el inicio fue complicado, se terminó de la mejor manera”, resumió el técnico Maximiliano Almirón.
"El 2016 no empezó de la mejor manera por cuestiones logísticas y eso sumado a que la Liga de San Miguel nos había puesto trabas por las edades de las chicas, hizo que saliéramos al ruedo para ver que pasaba porque éramos un equipo muy corto”, relató Almirón.
"Pero fuimos ganando partidos y nos fuimos ilusionando todos ya que el equipo fue creciendo con los juegos. Y así terminamos jugando una final frente a UNPAZ que fue un regalo, trazó un balance positivo y denotó el crecimiento de las chicas”, agregó el DT.
Además, subrayó que "el trabajo de la cantera fue muy relevante porque muchas de las chicas que empezaron a jugar este año con Mayores, salieron de la sede Villa Rosa de nuestra Escuela”. Y adelantó que "en 2017 se apostará a difundir la actividad a nivel escolar para que haya más chicas en la escuelita”.
De cara a lo que viene, el entrenador reveló: "Tenemos un gran objetivo. Es que las chicas puedan entrar a jugar en la Quinta División de la Federación Metropolitana (Femebal) pero no sabemos cuándo se podrá concretar.”
Y agregó: "La idea es seguir trabajando, sumando experiencia, jugar todo lo que podamos en la Liga de San Miguel, que se disputa cada 15 días, sumar amistosos para tener mayor roce competitivo que es lo que más hace falta entre las chicas.”