CURIOSIDADES

Santo Sepulcro de Jerusalén: entre milagros, guerras y secretos milenarios

En el corazón de la Ciudad Vieja de Jerusalén, el Santo Sepulcro guarda la tumba de Jesús. Es un sitio sagrado pero con disputas históricas y curiosidades.

Por Redacción Pilar a Diario 31 de marzo de 2026 - 10:54

Toda la historia y la fe del cristianismo se asientan sobre una tumba vacía: el Santo Sepulcro, donde Jesús fue depositado tras la crucifixión y del que resucitó en la mañana de Pascua. Su importancia espiritual lo convierte en un destino imprescindible para peregrinos de todo el mundo.

El Santo Sepulcro se erige en el corazón de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Cada una de sus piedras cuenta siglos de fe y conflicto. Pasó por manos del Imperio romano, bizantino, musulmanes, cruzados y otomanos. Durante las Cruzadas (siglos XI–XIII), se convirtió en el epicentro de batallas entre ejércitos europeos y fuerzas locales, marcando siglos de disputas religiosas y políticas. Más tarde, bajo dominio otomano, se estableció el acuerdo del Status Quo (siglo XIX), regulando qué denominación cristiana controla cada rincón del templo.

En un mundo donde la religión y la política a menudo chocan, el Santo Sepulcro sigue siendo un recordatorio vivo de que la historia de la humanidad está entrelazada con la espiritualidad y la fe.

La Basílica del Santo Sepulcro es la sede oficial (las oficinas están al lado) del Patriarcado Latino de Jerusalén, centro administrativo y religioso de la Iglesia Católica en Tierra Santa. Desde este punto gobierna las diócesis católicas latinas de Israel, los territorios palestinos, Jordania y Chipre. Además, coordina las actividades religiosas, culturales y sociales de la comunidad local y los peregrinos. Pero también es un lugar sagrado para otras confesiones: las iglesias Ortodoxa Griega, Apostólica Armenia, Copta, Siríaca y Ortodoxa Etíope.

Todos coexisten en un equilibrio (a menudo "dinámico") regulado por el Status Quo, un acuerdo establecido en el siglo XIX que garantiza la gestión compartida del Santo Sepulcro, entre turnos para celebraciones y espacios para la gestión de las capillas de las distintas confesiones.

Edículo, el pequeño edificio que contiene la tumba de Jesús. (¡Stock).

CURIOSIDADES SORPRENDENTES DEL SEPULCRO

. LA LLAVE NO ES CRISTIANA

Desde hace siglos, la puerta del templo está custodiada por una familia musulmana: los Nuseibeh. Esto se hizo para evitar conflictos entre las distintas iglesias cristianas.

. UN EDIFICIO COMPARTIDO… CON TENSIÓN

La Basílica del Santo Sepulcro es la sede oficial (las oficinas están al lado) del Patriarcado Latino de Jerusalén, centro administrativo y religioso de la Iglesia Católica en Tierra Santa. Desde este punto gobierna las diócesis católicas latinas de Israel, los territorios palestinos, Jordania y Chipre. Además, coordina las actividades religiosas, culturales y sociales de la comunidad local y los peregrinos. Pero también es un lugar sagrado para otras confesiones: las iglesias Ortodoxa Griega, Apostólica Armenia, Copta, Siríaca y Ortodoxa Etíope.

Todos coexisten en un equilibrio (a menudo "dinámico") regulado por el Status Quo que garantiza la gestión compartida del Santo Sepulcro, entre turnos para celebraciones y espacios para la gestión de las capillas de las distintas confesiones.

. LA “ESCALERA INMOVIL”

Hay una escalera en una ventana que lleva siglos sin moverse.

¿Por qué? Porque cambiarla requeriría el acuerdo de todas las denominaciones cristianas… algo extremadamente difícil.

. INCENDIOS Y DESTRUCCIONES

El templo ha sido destruido y reconstruido varias veces, incluyendo:

  • Un gran daño durante el año 1009 por orden del califa Al-Hákim bi-Amr Allah.
  • Incendios accidentales a lo largo de los siglos.

. EL “MILAGRO DEL FUEGO SANTO”

Cada año, durante la Pascua ortodoxa, ocurre el ritual del Fuego Santo, donde una llama aparece dentro de la tumba. Miles de fieles creen que es un milagro.

. ESTE AÑO, POR PRIMERA VEZ NO SE CEBRO LA MISA DE DOMINGO DE RAMOS

Por primera vez en siglos, la policía israelí impidió este domingo a la máxima autoridad católica en Tierra Santa, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, celebrar -sin público- la tradicional misa del Domingo de Ramos en la Basílica del Santo Sepulcro.

El interior de la basílica del Santo Sepulcro. (vaticannews.va).

LA HISTORIA DEL SEPULCRO Y LAS EXCAVACIONES DE ELENA

El Santo Sepulcro fue venerado por los primeros cristianos, hasta tal punto que en el siglo II el emperador Adriano mandó construir un templo pagano sobre él para impedir su culto.

Solo en el siglo IV, Elena (quizás la primera "arqueóloga" de la historia), madre del emperador Constantino, lo redescubrió: la primera basílica se construyó alrededor del año 335, la cual sufrió destrucción y reconstrucciones que contribuyeron a definir el aspecto actual de la iglesia.

Alberga reliquias preciosas como la gran piedra de la Unción, la losa de piedra donde, según la tradición, el cuerpo de Cristo fue depositado y preparado para el entierro en la Sábana Santa que la tradición católica identifica con la Sábana Santa de Turín.

Una escalera interior conduce al Gólgota, lugar de la crucifixión, donde altares marcan los sitios donde Jesús fue clavado en la cruz y donde fue elevado, indicados por un agujero en la roca visible bajo el altar.

En el centro de la basílica se encuentra el Edículo, el pequeño edificio que contiene la tumba de Cristo: es el verdadero corazón del Santo Sepulcro.

En su interior se halla la primera capilla, la del Ángel, y la cámara funeraria con la losa de piedra en el lugar donde fue depositado el cuerpo de Jesús.

Más abajo se encuentra la capilla de la Invención de la Cruz (del latín "inventio", que significa "descubrimiento, hallazgo"), en el lugar donde Elena, posteriormente canonizada por la Iglesia, encontró la cruz de Cristo.

¿LO SABÍAS?

¡EL SANTO SEPULCRO ES ASOMBROSO!

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