La conjunción Saturno - Neptuno es un momento umbral, un tiempo para plantar semillas de una nueva humanidad: aquello que comencemos ahora importa. Lo que empecemos a crear en este momento tiene un potente significado a largo plazo y se nos pide que seamos muy intencionados con nuestras elecciones, compromisos y acciones.
Es un momento profundo de inflexión, redirección y reorientación y tenemos la oportunidad de restructurar nuestra realidad de manera significativa.
Saturno y Neptuno: dos energías contrastantes
En astrología, Saturno está conectado a la estructura, la responsabilidad, los límites y la realidad. Saturno tiene que ver con la forma tangible. Este planeta gobierna los sistemas sociales, económicos, religiosos y políticos. Con disciplina, compromiso a largo plazo y responsabilidad, Saturno marca nuestros ciclos de maduración y nos pide que enfrentemos la realidad como es.
Neptuno, en cambio, es un planeta transpersonal asociado con el impulso de trascender la experiencia humana y conectarse con algo más grande que nosotros mismos. Neptuno está conectado tanto con la verdad absoluta, como con el autoengaño: gobierna tanto las verdaderas experiencias místicas como la tendencia a perderse en la ilusión.
Éste tipo de funciones están asociadas a nivel colectivo a:
- Fin de sistemas ideológicos.
- Muertes o salidas de líderes.
- En 1989 vimos la caída del Muro de Berlín.
Saturno y Neptuno tienen funciones típicas muy diferentes, sus intenciones y propósitos parecen estar en desacuerdo. Vamos a explorar con más detalle, lo que sucede cuando estos planetas están en conjunción.
Saturno- Neptuno en Aries: el gran comienzo de un ciclo
Cada conjunción Saturno- Neptuno en su fase de inicio, refleja un proceso de disolución de lo que perdió significado y propósito y cataliza una comprobación de la realidad que a menudo viene con disolución. Los viejos sistemas que ya no tienen significado, que perdieron su propósito original debe ser desprovistos antes de que puedan ser reemplazados.
Estamos en un momento de profunda transformación social y hay una gran necesidad de reestructuración tanto a nivel personal como colectivo. Nos estamos viendo obligados a redefinir la autoridad, el poder y la responsabilidad. Este nuevo ciclo que comienza se desarrollará hasta su próxima conjunción en Géminis, que ocurre en 2061.
Como Aries es el primer signo del zodíaco, cada planeta que deja Piscis pasa por un proceso de renacimiento, pidiéndonos que renovemos por completo la forma en que nos relacionamos y expresamos la energía del planeta involucrado.
Desde el momento de su conjunción exacta, Saturno comienza a separarse de Neptuno, lo que facilita el proceso de construir nuevas estructuras, consolidar nuevos cimientos para nuestras vidas, crear nuevos sistemas, poner en movimiento nuestros proyectos y alinearnos con una nueva línea de tiempo.
Es un momento de disolver para reconstruir nuestra realidad.Tener una nueva visión y trabajar para ello. Enfocar en nuestra responsabilidad, salir del papel de víctima por situaciones u otras personas y ser protagonistas.
A medida que la conjunción Saturno y Neptuno comienza un nuevo ciclo de 37 años, las decisiones que hacemos ahora tienen un significado e impacto a largo plazo en nuestras vidas.
Hay que tener en cuenta que esta es una influencia astrológica orquestada por planetas muy lentos y por lo tanto está sostenida en el tiempo. Seguramente, requerirá que más adelante hagamos un análisis retrospectivo para comprender plenamente los impactos de estas energías en nuestra vida y sociedad.
María Ana Belvisi
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