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La lengua del genio: ¿por qué todos la sacamos cuando nos concentramos?

Ese gesto que hacíamos de niños y que seguimos haciendo… no es una rareza. Nuestra lengua tiene un papel secreto cuando nos concentramos. Detalles.

Por Redacción Pilar a Diario 20 de febrero de 2026 - 09:24

¿Por qué sacamos la lengua cuando nos concentramos? Aunque parezca un “gesto infantil o raro”, también les pasa a muchos adultos. No es una rareza o una manía sin sentido, sino un comportamiento ligado al aprendizaje y al modo en que el cerebro organiza movimientos y atención. El gesto cumple una función y aparece en situaciones de esfuerzo mental: sacar la lengua es un reflejo de cómo nuestro cerebro combina creatividad, precisión y foco.

Según los especialistas, el hábito aparece con frecuencia en la primera infancia y es especialmente visible hasta los seis años, cuando los niños consolidan habilidades motrices y lingüísticas. En esa etapa, los gestos son parte del camino hacia el habla y ayudan a coordinar manos, boca y mirada durante la tarea. También se observa en adultos, sobre todo en momentos que demandan concentración intensa.

Resolver un problema, escribir o practicar un instrumento activa circuitos que unen lo aprendido en la niñez con zonas cerebrales aún presentes. No siempre es consciente; a veces aparece como un residuo de estrategias motoras tempranas. Tiene, además, valor funcional. Desde la neurociencia se señala que las zonas que gobiernan la boca y las manos están estrechamente vinculadas, lo que explica estos gestos.

Aquí te contamos los secretos detrás de este curioso gesto y quiénes lo hicieron famoso a lo largo de la historia.

El cerebro manda, la lengua obedece. (psychologytoday.com).

EL CEREBRO MANDA, LA LENGUA OBEDECE

Una de las explicaciones más fuertes es el llamado “desbordamiento neuronal”. Cuando nos concentramos y nos enfocamos al máximo, nuestro cerebro necesita coordinar ojo, mano y mente. La lengua se mueve sin que lo notemos, como un “asistente secreto de precisión” que ayudara a sincronizar mano, ojo y mente.

También puede funcionar como una forma de autoregulación. Sacar la lengua, morderse los labios o fruncir el ceño ayudaría a bajar la ansiedad y enfocar mejor la mente en situaciones exigentes, casi como un pequeño mecanismo de autoconsuelo.

Sacar la lengua no solo refleja concentración: conecta con nuestro lado más humano y nos recuerda que incluso los genios tienen “trucos físicos” para enfocarse. Cada lápiz, cada pincelada y cada nota musical tiene un pequeño aliado invisible: nuestra lengua.

Incluso al resolver acertijos o hacer matemáticas complejas, muchos adultos hacen micro movimientos de la lengua sin darse cuenta… ¡la concentración tiene su propio lenguaje corporal!

La lengua del genio: Albert Einstein. (Ámbito).

ARTISTAS Y MÚSICOS CON LENGUA REBELDE

1) Leonardo da Vinci – dibujando y escribiendo, se dice que a veces asomaba la lengua mientras hacía detalles finísimos en sus códices.

2) Vincent van Gogh – según cartas y relatos, mientras pintaba detalles de sus cuadros, su lengua salía ligeramente, especialmente en autorretratos y paisajes minuciosos.

3) Albert Einstein – famoso por la foto de la lengua afuera, pero colegas mencionaban que incluso en ecuaciones complicadas a veces hacía gestos con la boca cuando pensaba profundo.

4) Pianistas de alta precisión – muchos pianistas (como Arthur Rubinstein, según biógrafos) movían ligeramente la lengua mientras tocaban pasajes muy rápidos y complejos.

5) Flautistas y violinistas – la lengua se mueve casi inconscientemente como un “marcapasos” interno para coordinar dedos, respiración y flujo musical.

EL TOQUE DIVERTIDO

Sacar la lengua no es solo concentración: ¡es parte de nuestra historia humana! Cada trazo, cada nota, cada ecuación tiene un aliado silencioso… tu lengua.

  • Incluso al resolver sudoku o matemáticas, aparece.
  • Es nuestro “emoji físico de concentración”.

LA CURIOSIDAD FINAL

Algunos científicos creen que mover la lengua ayuda a liberar recursos mentales, como si tu cuerpo dijera: “tranquilo, cerebro, yo te cubro”. ¡Genial, raro y totalmente humano!

En definitiva, la próxima vez que veas a alguien –o a vos mismo- con la lengua afuera en plena concentración, tal vez no sea torpeza: puede ser simplemente tu mente trabajando a fondo.

¿LO SABÍAS?

Y VOS CUANDO TE CONCENTRAS: ¿SACÁS TU LENGUA?

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