Entre las costumbres argentinas, el mate es una de las más fuertes. Dentro de todo el proceso, hay algunos pasos que prácticamente todos los amantes del mate hacen, como tirar la yerba mate restante sobre las plantas.
Entre las costumbres argentinas, el mate es una de las más fuertes. Dentro de todo el proceso, hay algunos pasos que prácticamente todos los amantes del mate hacen, como tirar la yerba mate restante sobre las plantas.
Esta acción deriva de la creencia que la yerba es positiva para ellas y sirve como abono. Aunque esto es cierto, primero hay que esperar a que se descomponga para poder echarla.
En efecto, la yerba recientemente utilizada no funciona como abono, sino que por el contrario podría resultar muy nociva para las plantas. Es que para que se convierta en abono, la materia orgánica – en este caso, la yerba mate humedecida – debería entrar en descomposición, y así convertirse en compost. Hasta que este proceso no se lleve a cabo, no sirve para ello.
Ya sea por una simple costumbre o por asociación, tirar yerba sobre nuestras plantas se volvió un hábito. ¿Pero, esto está bien? ¿Beneficiamos nuestros cultivos? ¿Ayudamos a aportar nutrientes a la tierra de nuestras plantas?
¿QUÉ ES LA YERBA MATE?
La yerba mate cuándo se está usando es de color verde, al tener este color, no se encuentra en estado de descomposición. Entonces, cuando le agregamos yerba a nuestras plantas no le estamos haciendo ningún aporte de nutrientes.
La yerba a medida que pasa a un estado de descomposición modifica su color y se vuelve oscura. Recién cuando se vuelve negra, se descompone y no llegamos a identificar que es yerba podemos decir que se convierte en abono para nuestras plantas, es decir compost.
Ella es una gran aliada en tu huerta o jardín siempre y cuando haya sido previamente compostada para tal fin.
¿COMO HACER ABONO ORGÁNICO CON YERBA MATE?
La yerba en desuso es un residuo orgánico, y así como poco a poco nos acostumbramos a reciclar cartón, papel, vidrio y otros, podemos también aprovechar este tipo de desechos para generar en nuestra propia casa abono orgánico que nos resulte útil para tener las plantas de nuestro jardín saludables.
El compost es abono orgánico y natural que sirve para mejorar la tierra de la huerta y el jardín. Al tener un compostador hogareño lo que logramos es producir menos basura, lo que genera una disminución en el impacto ambiental que producimos y así, cuidamos nuestro medio ambiente.
Para comenzar, necesitamos un recipiente compostador o bien si tienes césped en tu casa, destinar un rincón para hacer un pequeño pozo.
Además de usar yerba mate usada, se puede aprovechar el café, saquitos de té, cáscara de huevo, frutas, verduras y hortalizas trituradas o sus cáscaras, papel de periódico, tapones de corcho, papel de cocina y cenizas. Del jardín, son aptas las hojas caídas o de poda, restos del corte del césped, hortalizas inservibles y ramas trituradas.
Todos los residuos orgánicos que vayan a formar parte de la mezcla se deben cortar en trozos bien pequeños. Se los va colocando en el recipiente o el rincón del jardín. Cada tanto, se mezcla todo.
Pasados tres meses, en un clima cálido, es muy probable que el compost esté listo, y unos cinco meses si es invierno. El compuesto orgánico está a punto cuando tiene un color marrón o negruzco, olor a bosque y una temperatura fría que indica que finalizó la actividad de descomposición microbiana.
Este fertilizante es excelente para las macetas con plantas, en la huerta junto a los cultivos, en arbustos o utilizarlo para abonar tierra. Los resultados se ven en poco tiempo.
Hay que tener en cuenta que existe dos tipos de residuos orgánicos, los que tienen alto nivel de nitrógeno como la yerba usada, café o té, frutas y verduras, sus cáscaras, las cáscaras de huevo. Y los que tienen alto nivel de carbón: pedazos de madera, ramas, hojas secas, papel, cartón, periódico.
Se deben mezclar en sucesivas capas material de ambos tipos, agregando capas finas de tierra para acelerar el proceso. Para activar la descomposición, sumar otra capa fina de cenizas de madera y harina de hueso.
Humedecer el compuesto con agua, y revolver cada tanto para que la descomposición resulte homogénea. Si se percibe un olor a podrido, significa que hay demasiada humedad. Mezclar con materia seca y revolver.
Reciclar tus desechos orgánicos es la mejor manera de ayudar a tus plantas y de ayudarte, ayuda al planeta.
