Aunque para algunos el esparcimiento pilarense no va más allá del kilómetro 50, desde hace varios años el distrito alberga a decenas de lugares que cada fin de semana reciben a turistas y vecinos y no son tan reconocidos por el público local.
Ubicado en el kilómetro 47, posee una gran variedad de talleres artísticos, noches de peña, espectáculos musicales y un menú compuesto por comida casera y tragos.
Aunque para algunos el esparcimiento pilarense no va más allá del kilómetro 50, desde hace varios años el distrito alberga a decenas de lugares que cada fin de semana reciben a turistas y vecinos y no son tan reconocidos por el público local.
Piantao es una de esas propuestas que injustamente se mantiene un tanto oculta, a pocos minutos del centro. Fundado hace cerca de una década y consolidado como un club artístico, se volvió el punto de encuentro favorito de sus socios.
Ubicado en Jorge Newbery 1467, La Lonja, funciona de lunes a sábados con talleres todos los días repartidos en tres turnos. Ofrece actividades como cerámica, literatura, diseño con alambre, tap, teatro y clases de yoga. Cada una de las opciones cuenta con flexibilidad horaria y está pensada para que los alumnos cuenten con un acompañamiento personalizado que los integre entre sí.
En cuanto a estructura edilicia, el marco ante la primera impresión es muy agradable. Para ingresar primero se debe atravesar una galería repleta de plantas. Allí está el salón principal, el patio con un escenario exterior y a la vez el comedor que antecede a uno más pequeño. En el interior hay cuatro aulas adaptadas a las necesidades de cada actividad. Además existe un rincón recreativo que está compuesto por un metegol, una mesa de pool, otra de ping-pong y juegos de mesa.
En diálogo con El Diario, desde Piantao explicaron que el proyecto surgió hace casi 10 años con la idea de nuclear a distintos profesores interesados en dar clases, pero que a la vez, sea el sitio elegido al momento de salir a tomar algo.
Piantao abre al público general, jueves, viernes y sábados por la noche. Cada día ofrece una propuesta que se nutre de los talleres antes mencionados.
“Nuestra intención es trasladar a la noche todas las áreas para que el público sepa que acá se puede encontrar comida casera, shows de bandas en vivo, espectáculos de baile y a la vez un taller de cerámica”, detallaron. Y agregaron: “Tratamos de acercar a los talleres a gente que nunca probó o nunca se animó. Están diseñados para principiantes, pero el nivel de complejidad va avanzando en conjunto con el estudiante. Buscamos que la participación se prolongue durante meses al menos para que realmente puedan aprender lo que vinieron a hacer. Queremos que los talleres se integren a la propuesta de la noche y a lo que busca el alumno”.
Otro de los atractivos de Piantao son los eventos plurales que lo componen. Jornadas de stand up, campeonatos de truco, shows musicales, micrófono abierto, ferias, festivales estilo americano, peñas folclóricas y noches de jams. Sobre esta última en particular, vale aclarar que se trata de una cita en la que distintos músicos de la zona se acercan a participar, una vez por semana, y la presentación está limitada a la temática/ género elegido.
A su vez, la oferta gastronómica está conformada por hamburguesas, pizzas, tequeños, papas fritas, milanesas, pastas, cocteles, cervezas, postres y cafetería. Pronto esperan incorporar más opciones tradicionales que le otorguen una impronta “de bodegón”, con un menú casero y familiar.
“Somos un club, la dinámica es muy de club. Además de los eventos que programamos en la agenda para cada mes, tenemos un concepto en el que te podés asociar a Piantao con una cuota que es muy baja, te otorga beneficios, descuentos y entradas gratis. La verdad es que cuando venís no te querés ir y cuando salís a la puerta te pasa que encontrás a alguien y volvés a entrar. Ese es el efecto del club, se volvió un lugar de encuentro y es tal la confianza que se genera acá, que en estos 10 años jamás hubo una pelea o problemas típicos de bar. Vos podés venir a tomar algo y dejar la billetera o el celular en la mesa que nadie te va a tocar nada”, resaltan.
