Contar pingüinos, registrar sus nidos y observar cómo crecen sus crías puede parecer una tarea de documental. Sin embargo, es parte de un trabajo real en la Antártida que despierta el interés de quienes buscan una experiencia profesional completamente diferente.
¡Es una de las ofertas laborales más curiosas del mundo! La convocatoria de la UK Antarctic Heritage Trust (UKAHT), una organización británica dedicada a conservar el patrimonio histórico antártico, busca cada año a un selecto grupo de entre cuatro y cinco personas para mudarse durante cinco meses a la Antártida.
¿El sueldo? Entre 1.700 a 2.500 euros al mes, con alojamiento, comida y equipamiento polar incluidos. Pero hay una contrapartida: el aislamiento, el trabajo físico y unas condiciones de vida muy diferentes a las habituales.
El destino es Port Lockroy, una pequeña base histórica británica ubicada en la isla Goudier, cerca de la Antártica. Allí, la vida cotidiana transcurre entre paisajes cubiertos de nieve, colonias de aves marinas y la llegada de turistas que viajan en cruceros de expedición.
En la actualidad, el recinto alberga un pequeño museo, una tienda de recuerdos y la famosa Penguin Post Office, una oficina de correos operativa. Durante el verano, que se prolonga de noviembre a marzo, la base recibe entre 10.000 y 18.000 visitantes procedentes de los cruceros de expedición que fondean en la zona. El equipo tiene la misión de atender la tienda, guiar a los turistas, clasificar la correspondencia y sellar a mano más de 80.000 postales por temporada.
El corazón del proyecto radica en la investigación científica. (UKAHT).
¿QUÉ TAREAS HAY QUE REALIZAR?
- El corazón del proyecto radica en la investigación científica. Registrar nidos, huevos y polluelos para ayudar a estudiar la reproducción de los pingüinos papúa y la evolución de la colonia. El equipo es responsable de supervisar y censar la colonia de pingüinos papúa que habita la isla, un monitoreo ambiental que el British Antarctic Survey realiza de forma ininterrumpida desde 1996 para medir el éxito reproductivo de las aves y el impacto del turismo.
- Recibir turistas. Explicar la historia del lugar y atender a los visitantes que llegan en cruceros.
- Trabajar en la oficina postal. Clasificar y sellar a mano cartas y postales. Se pueden procesar más de 80.000 envíos durante una temporada.
- Mantener la base. Limpiar, retirar nieve, descargar suministros, transportar cajas y colaborar en el mantenimiento de las instalaciones.
UNA EXPERIENCIA ÚNICA, PERO NO PARA CUALQUIERA
La propuesta ofrece algo difícil de encontrar en otro empleo: participar en tareas de conservación, vivir en uno de los ambientes más singulares del planeta y formar parte de un equipo que mantiene en funcionamiento una histórica base antártica.
Sin embargo, la experiencia dista de ser unas vacaciones pagadas. Las jornadas pueden extenderse durante nueve horas, las tareas físicas son frecuentes y las comodidades son limitadas.
Pese a lo atractivo del paisaje, la convivencia no es apta para cualquiera. El agua, la electricidad y las comunicaciones dependen de los recursos disponibles en una base remota, donde las condiciones meteorológicas pueden complicar la logística. Esta limitación reduce drásticamente la higiene personal: las duchas suelen realizarse una vez por semana. Si un temporal de nieve impide la llegada de embarcaciones, los trabajadores pueden pasar hasta dos semanas sin ducharse.
Además, vivir durante meses con un equipo reducido requiere capacidad de adaptación, autonomía y buena convivencia.
Entre las condiciones difundidas para postularse figuran ser mayor de edad, contar con buena condición física y estar preparado para trabajar en un entorno aislado. Un punto fundamental es el requisito de residencia y autorización laboral en el Reino Unido, que puede limitar las posibilidades de quienes desean postularse desde otros países. Por eso, es indispensable revisar las condiciones específicas de cada vacante antes de iniciar el trámite.
No se exige necesariamente una titulación científica: las funciones combinan atención al público, conservación, mantenimiento y monitoreo de fauna.
Importante para quienes viven en Argentina: el requisito de residencia y permiso laboral británico es una barrera importante. No hay que asumir que se puede postular desde cualquier país ni que la organización tramitará una visa.
¿LO SABÍAS?
¡UN TRABAJO CURIOSO EN LA ANTÁRTIDA!