Durante más de 90 años, el Obelisco fue el monumento más fotografiado de Buenos Aires, pero nadie podía recorrerlo por dentro. Pero desde noviembre de 2025, turistas y vecinos pueden ascender hasta un mirador ubicado a 67,5 metros de altura y descubrir una perspectiva inédita de la Ciudad.
La obra, que incluyó la instalación de un ascensor especialmente diseñado para el interior del monumento, transformó al principal ícono porteño en una visita turística que ya disfrutaron más de 35.000 personas.
El proyecto buscó poner en valor un Monumento Histórico Nacional sin alterar su estructura exterior y sumar una experiencia imperdible a la oferta turística de la Ciudad.
La principal dificultad fue adaptar un ascensor a un monumento construido en 1936, cuyo interior se reduce a medida que gana altura, hasta llegar a apenas tres metros por lado en la parte superior. "Se mandó a construir totalmente a medida", explicó Quintana durante la visita guiada.
El elevador asciende hasta los 55 metros -lo que toma un minuto, ya su altura equivale a la de un edificio de 20 pisos- y desde allí comienza el tramo final: una escalera caracol de 35 escalones conduce al mirador, ubicado a 67,5 metros sobre el nivel de la calle.
El ascensor fue especialmente diseñado. (turismo.buenosaires.gob.ar).
UN RECORRIDO POR LA HISTORIA DEL MONUMENTO
Además del ascenso, la experiencia incluye una recorrida por la historia del Obelisco, inaugurado el 23 de mayo de 1936 para conmemorar los 400 años de la primera fundación de Buenos Aires. En el interior hay frisos con imágenes antiguas y los principales hitos de los 90 años del sitio.
El monumento nació envuelto en polémica. En aquella época muchos se preguntaban qué representaba un obelisco para los porteños. Se cree que Alberto Prebisch pudo haberse inspirado en el de Washington, aunque no existe documentación que lo confirme.
Aunque el acceso al público recién fue posible el año pasado, la idea existía desde el proyecto original. Prebisch ya imaginaba que algún día iba a haber un mirador. Las cuatro ventanas siempre estuvieron y dejó preparada una base de hormigón para instalar un sistema de elevación.
Durante décadas, sin embargo, el único acceso posible era mediante una escalera marinera de 206 escalones, utilizada exclusivamente por personal de mantenimiento o, en ocasiones especiales, por algunos periodistas, con el uso obligatorio de arnés y otros elementos de seguridad.
Se construyó exactamente en ese lugar porque allí estaba la iglesia San Nicolás de Bari, que le dio nombre al barrio. La construcción también presentó enormes desafíos técnicos porque debajo del monumento pasan dos líneas de subte.
Un dato: en suelo del interior del Obelisco hay una rejilla, por la que se puede ver el subte pasando muy cerca y el típico sonido de este transporte se escucha desde el mirador.
Vista de la avenida 9 de julio desde el Mirador. ((turismo.buenosaires.gob.ar).
MÁS INFORMACIÓN
- Las entradas se adquieren exclusivamente en: miradorobelisco.com.ar.
- El recorrido funciona de domingos a miércoles, de 9 a 21 y de jueves a sábados, de 9 a 23:45, con turnos cada 15 minutos para grupos de hasta cuatro personas.
- El valor de la entrada es de $22.000 para residentes argentinos, $36.000 para extranjeros y $18.000 para jubilados y menores de entre 4 y 11 años. Cada grupo es acompañado por guías turísticos que realizan el recorrido en distintos idiomas.
MIRÁ EL VIDEO:
¿LO SABÍAS?
¡NO TE PIERDAS SUBIR AL MIRADOR DEL OBELISCO!